TEATRO ESTRENO
"La Strada" de Fellini se convierte en una "elegía sin nombre" en la Abadía
Mario Gas lleva "La Strada" de Fellini al teatro en una versión "personal" que define como "una elegía sin nombre", en la que tres cómicos ambulantes se enfrentarán a una realidad que les oprime y que podrá verse a partir de mañana en el Teatro de La Abadía.,"Es una adaptación por un lado muy fiel a Fellini pero también introduce unos elementos explicativos que la hacen muy personal", explica Gas sobre su montaje, que cuenta con texto de Gerard Vázquez y un trío de actores
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Mario Gas lleva "La Strada" de Fellini al teatro en una versión "personal" que define como "una elegía sin nombre", en la que tres cómicos ambulantes se enfrentarán a una realidad que les oprime y que podrá verse a partir de mañana en el Teatro de La Abadía.
"Es una adaptación por un lado muy fiel a Fellini pero también introduce unos elementos explicativos que la hacen muy personal", explica Gas sobre su montaje, que cuenta con texto de Gerard Vázquez y un trío de actores formado por Verónica Echegui, Alberto Iglesias y Alfonso Lara.
La obra relata la historia de Gelsomina, una chica ingenua e inocente que es vendida a Zampanó, un forzudo de un espectáculo ambulante y El loco, un poeta risueño y soñador que se interpone entre ellos y provoca un trágico desenlace, todo ello ambientado en el ambiente precario y triste de la posguerra italiana.
Se trata, según Gas, de una historia de frustración, de deseo y de ilusión nacida a partir de la emblemática película de Federico Fellini, que obtuvo el Óscar a la mejor película extranjera en 1956, un espectáculo "muy teatral", que le permite volar por su cuenta y proyectar "una mirada personal" sobre la famosa cinta.
El dramaturgo tiene en su subconsciente "La Strada" y "vislumbra" sus fotogramas de vez en cuando aunque asegura que no ha vuelto a ver la película "desde su adolescencia".
La historia parece en principio concebida para ser ambientada en el entorno económico social de la posguerra italiana pero en realidad podría situarse en Siria o en otros ambientes, explica Gas, que recalca que los personajes de la obra "tienen un halo poético trágico" porque "construyen anhelos y esperanzas que acaban siendo truncadas".
Sus personajes "viven, se manifiestan, sueñan, aman, temen y viven en un ambiente deprimido", añade.
El espectáculo, que fue estrenado el pasado 10 de noviembre en el Centro Niemeyer de Avilés, hará temporada en el Teatro Abadía, donde estará hasta el 30 de diciembre y después girará por diferentes ciudades de España durante un año.



