PHOTOESPAÑA 2019

Pilar Pequeño y Donna Ferrato, premiadas en PhotoEspaña por su trayectoria

La fotógrafa española Pilar Pequeño ha recibido el Premio Bartolomé Ros por su trayectoria profesional, especializada en la naturaleza, mientras que la norteamericana Donna Ferrato se ha alzado con el Premio PhotoESPAÑA por su fotografía documental y su compromiso con la violencia contra las mujeres.,"Cuando yo empecé a hacer fotos en los 80 las mujeres no teníamos reconocimiento ninguno, y a mí, que fotografiaba naturaleza, me decían que era solo cosa de mujeres, ahora po

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 14:06

La fotógrafa española Pilar Pequeño ha recibido el Premio Bartolomé Ros por su trayectoria profesional, especializada en la naturaleza, mientras que la norteamericana Donna Ferrato se ha alzado con el Premio PhotoESPAÑA por su fotografía documental y su compromiso con la violencia contra las mujeres.

"Cuando yo empecé a hacer fotos en los 80 las mujeres no teníamos reconocimiento ninguno, y a mí, que fotografiaba naturaleza, me decían que era solo cosa de mujeres, ahora por suerte eso ha cambiado", ha agradecido el premio Pilar Pequeño este martes en un acto junto a Donna Ferrato.

Su exposición, "Naturalezas muertas", se encuentra en la galería Marita Segovia. Se trata de un proyecto que arrancó en 1993 cuando llevó las hojas caídas a su casa para crear escenas "en la que nada es casual", explica la fotógrafa que siempre usa el agua y los puntos de luz como elementos diferenciales.

La norteamericana Donna Ferrato participa en el festival de fotografía con "Holy", una selección de imágenes que retrata la violencia ejercida contra las mujeres, una problemática que lleva años documentando y por la que ha recibido numerosos premios.

"No estamos dispuestas a retroceder, los derechos de la mujer son sagrados, de ahí el nombre de la exposición", reivindica Ferrato. Con el tiempo, la fotógrafa ha afrontado esta problemática con una implicación más intensa, ya que convive con víctimas y agresores durante meses.

La presencia de la cámara, afirma, "disuade a los agresores de continuar con los ataques", por lo que asegura no haberse arrepentido nunca de hacer estas fotografías, aunque tras disparar interviene para impedir los ataques. El resultado de su trabajo es expuesto en las comunidades donde viven las víctimas, "para convertirlas en heroínas y a ellos en monstruos", concluye.

En PhotoESPAÑA participa también con "Tribeca", una colección de fotos del barrio neoyorquino homónimo donde vive la artista y que ha sobreviviendo a los atentados del 11S. En las imágenes se presenta "una realidad cambiante" porque la fotógrafa la captó "con ojos del pasado" cuando se dio cuenta "de lo frágil que es la vida y lo difícil que es preservar lo que nos importa".

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