LITERATURA RELATOS
Marta Jiménez Serrano pone la lupa sobre la realidad en "No todo el mundo"
La escritora madrileña Marta Jiménez Serrano presenta este jueves en Barcelona su nuevo libro, "No todo el mundo", catorce relatos en los que se adentra en la intimidad de varias parejas, unas historias que surgen de "poner la lupa" sobre la realidad y descubrir "muchos prismas y emociones complejas".
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La escritora madrileña Marta Jiménez Serrano presenta este jueves en Barcelona su nuevo libro, "No todo el mundo", catorce relatos en los que se adentra en la intimidad de varias parejas, unas historias que surgen de "poner la lupa" sobre la realidad y descubrir "muchos prismas y emociones complejas".
En declaraciones a EFE, no esconde que le interesa acercarse a la realidad, porque "damos muchas cosas por hecho, pero si nos acercamos mucho, igual que cuando utilizamos un microscopio, vemos que, a lo mejor, estamos muy aliviados cuando rompemos con alguien, incluso esperanzados".
"Creo que vivimos a una velocidad en la que nos quedamos en las emociones primarias y a mí me interesa poner la lupa para ver qué hay detrás", ha precisado.
Publicados por Sexto Piso, en estos relatos el lector conocerá a Marcelo y Eloísa, una pareja de fumadores que no lo saben, pero están abocados a dejarlo; a Nerea que no cree que esté enamorada de su profesor o a Dolores Castillo, 73 años, viuda, natural de Plasencia, en Madrid desde hace 55 años, que necesita sí o sí ser usuaria de Filmin.
Autora de la celebrada novela, "Los nombres propios", considera que "dentro de la pareja, dentro de la palabra amor caben desde el desamor y la culpa, los celos, el engaño y el autoengaño".
Tampoco olvida "cómo se cruzan los roles de género con la pareja, qué papel tiene hoy el hombre, la mujer, que es algo que ha cambiado muchísimo en los últimos años, lo que inevitablemente afecta a las relaciones personales".
Fijándose siempre en el lenguaje, en esta ocasión ha manejado a "muchos narradores distintos, en función de lo que la historia pidiera, de las diferentes perspectivas que pudiera haber". Y añade: "también me he preocupado de recoger un lenguaje de la calle".
El lector comprueba que le ha interesado, asimismo, que "las diferentes edades que hay, los diferentes personajes, estuvieran bien reflejados", porque, aunque le gusta "cuidar el estilo, que haya una cierta frescura, una cierta naturalidad", le interesa que la escritura "tenga algo de hablado y que al leer un diálogo nos lo imaginemos perfectamente dicho por una persona real".
Concernida por la época en la que vive, Marta Jiménez Serrano cree que escribir sobre ella le ayuda a comprenderla "lo que no quiere decir que, porque aparezca Twitter en el texto, eso sea algo generacional".
En su caso, aunque aquí haya algunas parejas en la treintena, con las que comparte edad: "cuando escribo lo hago para que el texto sea autónomo, vaya más allá de mí misma y para que le pueda funcionar a cualquier lector". explica.
El primero de los relatos que escribió fue "Cuando yo la conocí", relacionado con un curso de escritura creativa, y, posteriormente, ante el ordenador armó otros dos y se dio cuenta de que "había temas comunes, un tono y una mirada común", con lo que ya pensó en que "eso podía ser un libro, con Madrid como escenario".
Escritos en un tono "un poco irónico, agridulce", Jiménez Serrano es de las autoras que piensa que "no todo tiene que ser o triste o alegre, porque en medio hay muchísimo más".
"Me gusta una sonrisa amarga, una ironía un poco tierna, como lo son muchas de las ficciones que me gustan, ya sean de un autor como Alejandro Zambra o una película como 'Annie Hall', que trascienden a lo romántico, tienen una profundidad y una mirada crítica", señala.
En definitiva, dice, le gusta que los libros "sean gustosos de leer".
Con varias ideas en la cabeza, no descarta que una de ellas acabe tomando forma de novela, en la que, seguramente, "haya, por una vez, un suceso trágico que marque la historia".



