ARQUITECTURA MODERNISTA (Entrevista)

Un libro recupera la vida y la obra del arquitecto modernista Manuel Sayrach

Un libro ha recuperado la vida y la obra del arquitecto modernista Manuel Sayrach, un desconocido para el gran público aunque fuera "uno de los grandes" del Modernismo, admirador y discípulo de Gaudí.,El libro, publicado por el Ayuntamiento de Barcelona, ha sido editado por Núria Gil y Manuel Sayrach hijo, y aparece con motivo del centenario de la que es su obra principal, la casa Sayrach, que se conserva orgullosa en la parte central de la Diagonal, como "un

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 11:12

Jose Oliva

Un libro ha recuperado la vida y la obra del arquitecto modernista Manuel Sayrach, un desconocido para el gran público aunque fuera "uno de los grandes" del Modernismo, admirador y discípulo de Gaudí.

El libro, publicado por el Ayuntamiento de Barcelona, ha sido editado por Núria Gil y Manuel Sayrach hijo, y aparece con motivo del centenario de la que es su obra principal, la casa Sayrach, que se conserva orgullosa en la parte central de la Diagonal, como "un homenaje al poeta de la luz", subraya en una entrevista con Efe su hijo.

Manuel Sayrach hijo recuerda todavía con cierto rencor que en 1973, en el catálogo para la exposición sobre la arquitectura modernista de Barcelona, coordinado entre otros por Oriol Bohigas, apenas se dedicaran unas líneas a su padre, Manuel Sayrach Carreras, e incluso no se mencionara la fecha de su muerte.

Aunque se pueda considerar un discípulo de Gaudí, para Sayrach, "Gaudí se fija más en el norte y mi padre más en el Mediterráneo, pero en el interior de los edificios es más barroco".

"Manuel Sayrach 1886-1937. Arquitectura i Modernisme a Barcelona" da a conocer nuevas luces de la obra de un arquitecto que quedó en el olvido por su prematura muerte y por la destrucción de alguna de sus obras.

El padre del arquitecto, que fue médico, había hecho incluso de barbero para financiarse la carrera, llegó a ser médico de familia y creó en 1901 la primera mutua de salud de España.

El médico fue precisamente quien pidió a su hijo, que estudiaba arquitectura, que diseñara los jardines de la casa familiar en Sant Feliu del Llobregat, el Jardín de la Torre dels dimonis, que sería "un pequeño parque Güell", pero que desgraciadamente fue destruido en 1960 en plena especulación inmobiliaria del Franquismo.

En este jardín, donde Sayrach hijo llegó a jugar de pequeño había un muro de piedra que evocaba la Creación.

"Goethe y Wagner eran los símbolos de Manuel Sayrach", que, a decir de su hijo, perseguía "el arte total".

Si el jardín era su modelo, en la Casa Sayrach, popularmente conocida como Casa de la Nata, el arquitecto quiso rendir homenaje a Cataluña.

Según la documentación que Sayrach remitió al Ayuntamiento para su construcción, "toda la casa es de piedra, en honor a la montaña sagrada, Montserrat".

Sayrach hijo rechaza que su padre fuera "un anticuado por hacer Modernismo cuando reinaba el Noucentisme, porque su objetivo era hacer un arte total, pretendía ir más allá de la arquitectura, y para ello necesitaba una arquitectura que fuera simbólica".

La publicación intenta dar "una visión muy completa de Sayrach, porque es un arquitecto muy complejo, con un mundo interior vital y una filosofía sobre la teoría de la luz y una concepción sobre la trascendencia espiritual de la vida, que intenta transmitir a través de todas sus obras: la arquitectura, pero también la literaria", ha explicado Núria Gil.

Junto a la Casa Sayrach, en la calle Enric Granados, Sayrach construyó la Casa Montserrat, cuyo nombre es un homenaje a su mujer, Montserrat Fatjó dels Xiprers, "una casa con una simbología que toma elementos art déco".

El último proyecto que lleva a cabo antes de su prematura muerte fue el mausoleo familiar en Montjuïc. Cuando murió en 1937, los hijos eran pequeños y hasta unos años después no se reivindicaría su figura, aunque tímidamente.

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