LITERATURA NOVEDADES
"Figuras", de Edgar Borges, una alegoría sobre la urgencia de imaginar
Pilar Martín.
Publicado el - Actualizado
3 min lectura
Pilar Martín.
Saltar ante la imposibilidad de volar para llegar a su destino, ésto es lo que hace Enrico, el protagonista de "Figuras", la nueva novela del venezolano Edgar Borges donde la ciencia ficción y la poética dan pie a una alegoría del amor cargada de una urgencia: no perder la imaginación.
Nabokov dijo: "No se lee con la cabeza y tampoco se lee con el corazón: se lee con la espalda, más precisamente con ese lugar entre los omóplatos donde alguna vez tuvimos alas".
Unas palabras éstas que ha recordado a EFE Borges (Venezuela, Caracas, 1966) porque son las alas lo que le faltan a Enrico, ese ser indefinido pero de alma infantil que avanza dando saltos ante la atenta mirada de un guardián que controla que no corra para llegar a ese manicomio donde está Federica, el otro alma de esta historia (Trampa ediciones).
Una mujer de aspecto indefinido, como así lo son todos los seres que pueblan estas páginas, que tiene para Enrico la llave para saber que volar es posible, porque sólo así conseguirá llenar su espacio de imaginación. Y por eso "Figuras" tiene mucho que ver con el binomio "espacio-tiempo" y con esa necesidad de que nadie nos dicte lo que tenemos que pensar o por lo que tenemos que luchar.
"Estamos viviendo un momento histórico donde a los seres humanos se nos coarta la imaginación, la propia Inteligencia Artificial nos está condicionando de qué forma tenemos que imaginar, la realidad virtual nos condiciona; y la imaginación de cada individuo es libre y única", ha lamentado este venezolano afincado en Barcelona desde 2007.
Una alerta que lanza en su libro de manera poética, como son las formas geométricas que forman los saltos de Enrico, estelas que conforman universos y que el autor ha incluido en ilustraciones para que el lector sueñe, porque siente que la actualidad está "poniendo en riesgo la particularidad de la imaginación".
Y es que, como así demuestra la aventura emprendida por este ser saltador, sólo a través de la imaginación, según Borges, se puede acceder a una "mejor vida, a una mejor sociedad".
"Las sociedades cuando avanzan es cuando imaginan -ha añadido- en esta novela hay mucho de grito poético porque es necesaria esa ruptura con parámetros que nos coartan".
Pero en "Figuras" el brillo de sus dos soñadores por vivir esa vida que es la que quieren se ve ensombrecido no sólo por el mundo en el que habitan -atemporal, oscuro y sin ubicación reconocible- sino por otros, como el "guardián de los espacios", que continuamente interfieren en el rumbo de Enrico hacia ese "lugar-persona" llamado Federica.
"Son personajes cargados de resentimiento, de mucho odio por ese vuelo que no pudieron dar en el pasado, el guardián es el odio, aunque en el fondo admira a Federico por lo que hace; es todo resentimiento y por eso no quiere que la gente salte con el objetivo de aprender a volar", ha matizado.
Así que, el trasfondo de todo "Figuras" es el gran tema universal: el amor, por lo que la obra es una suerte de alegoría de la búsqueda del amor contada desde el terreno de la ciencia ficción poética, como ya lo hizo Walter Tevis en "Sinsonte", donde dos humanos luchan por no perder la memoria del pasado en un mundo dominado por las máquinas y donde pensar, leer o ir al cine no es posible.
"Ahora es muy necesario que el arte exprese y busque sacudir las miradas y el entendimiento de todos para mostrarnos la otra cara de esta realidad", ha concluido Borges.



