Los divorcios que han escandalizado a las casas reales

El distanciamiento entre el rey Mohamed VI y su esposa, la princesa Lalla Salma, era un secreto a voces a pesar de la falta de información en los medios marroquíes

Carlos y Diana

 

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Tiempo de lectura: 3'Actualizado 28 mar 2018

El divorcio no es uno de los trámites más habituales en las crisis matrimoniales de los royalties sin embargo, comienza a penetrar de manera paulatina en gran parte de las coronas del mundo. 

El distanciamiento entre el rey Mohamed VI y su esposa, la Princesa Lalla Salma, era un secreto a voces a pesar de la falta de información en los medios marroquíes – según Reporteros Sin Fronteras, los periodistas que critican la monarquía se enfrentan a multas o, incluso, pena de cárcel –. Ha sido polémica la ausencia de la Princesa durante el proceso operatorio del Rey el pasado 26 de febrero. Mohamed VI tuvo que ser intervenido en París debido a una arritmia cardíaca. En ningún momento se pudo ver a Lalla, ni siquiera en la fotografía realizada en el hospital donde se podía ver al Monarca postrado en la cama y rodeado por sus hijos y hermanas.

A pesar de la excepcionalidad que puede plantearse en la corona marroquí, no es el primer caso de divorcio en las familias reales. Sin salir de nuestras fronteras comprobamos cómo este estatus legal ha afectado a la monarquía española. En noviembre de 2007 Zarzuela anunció el “cese temporal de la convivencia” entre la infanta Elena y Jaime de Marichalar, entonces duque de Lugo. Dos años después se hizo efectivo el distanciamiento que había comenzado cuando la infanta abandonaba la casa en la que residían en familia. Doña Elena asumió la custodia de los hijos del matrimonio, Froilán y Victoria Federica.

Elena y Jaime

 

Al contrario que el caso de Mohamed VI, en Dinamarca sí fue una sorpresa el divorcio del príncipe Joaquín. El hijo menor de la reina Margarita II anunció su separación casi nueve años después del enlace con Alexandra Manely. La casa real aseguró que se debía a discrepancias personales.

Dinamarca

 

Sin embargo, la familia real británica es la que ha estado más marcada por esta situación. La princesa Margarita, hermana de la Reina Isabel II, se divorció de Lord Snowdon, después de 16 años de matrimonio y tras mutuas infidelidades. Sin lugar a dudas 1992 fue el annus horribilis de la monarca con la separación de sus dos hijos, Carlos y Andrés, y el divorcio de su hija Ana. En el caso de Carlos de Inglaterra, no firmó el divorcio con Diana de Gales hasta el año anterior a su muerte en el accidente de París.

En agosto de 2016, la princesa Marta Luisa (cuarta en la línea de sucesión noruega) y Ari Behn anunciaban su divorcio. Según el comunicado de la casa real: “La vida no va siempre sobre ruedas (…) Es horrible ver que no hay nada más que hacer, que hemos probado todo durante mucho tiempo”. A partir de entonces han compartido la tutela de sus tres hijos: Maud, Leah y Emma.

Algo más reciente, en 2017, el Palacio Gran Ducal de Luxemburgo comunicaba el divorcio de los príncipes Louis y Tessy, tras más de diez años y dos hijos. Louis había renunciado a sus derechos sucesorios (como tercer hijo de los Grandes Duques Enrique y María Teresa) aunque no al título de alteza real.

De los tres matrimonios de Carolina de Mónaco – hermana mayor del príncipe Alberto II, actual soberano –, dos han acabado en divorcio. Con 21 años se casó con Philippe Junot, en contra de los deseos de los príncipes Rainiero y Gracia. Tan solo dos años después se divorciaron debido, también, a discrepancias personales. Tres años después volvió a casarse, en este caso con el empresario italiano Stéfano Casiraghi. Tuvieron tres hijos, Andrea, Charlotte y Pierre. Casi siete años después quedó viuda tras el accidente mortal de Casiraghi. Finalmente, tras un sexenio, comenzó una relación con uno de sus amigos, Ernesto Augusto de Hanóver. Tres años tardaron en casarse y fruto de esa relación nación Alejandra. Diez años después se separaron, aunque no han llegado a firmar el divorcio de manera oficial.

Carolina de Mónaco

BRUNO BEBERT

Esteganía, hermana de Carolina, también ha sufrido dos divorcios y una separación. Primero con Daniel Ducruet, su guardaespaldas, con quien tuvo dos hijos fuera del matrimonio (Louis y Pauline). Se separaron tras la publicación de unas comprometidas fotografías de Daniel con una joven belga. No llegó a casarse con Jean Raymomnd Gottlieb con quien tuvo a su hija Camile. Y finalmente se casó con el acróbata Adans López Peres con el que no tuvo descendencia. Ninguno de sus matrimonios superó los dos años.

Nos vamos hacia el norte de Europa hasta Holanda. La princesa Irene y el príncipe Carlos Hugo de Borbón Parma se divorciaron tras 17 años de matrimonio, manteniendo la custodia compartida de sus cuatro hijos. La princesa Cristina, por su parte, renunció a sus derechos dinásticos para casarse con el cubano Jorge Pérez Guillermo. Tras más de 20 años de relación, terminaron con el mismo sino.

Terminamos en Suecia. La princesa Brígida – la única con títulos reales al casarse con un príncipe – se separó de Juan Jorge de Hohenzollern 55 años después de pasar por el altar. Él falleció hace dos años. Nunca llegaron a firmar el divorcio.

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