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TOROS | 5ª de San Isidro

Fandiño consigue su sueño

El diestro Iván Fandiño logró su primera Puerta Grande en la plaza de toros de Las Ventas. Cortó una oreja de cada toro e impactó su estocada al quinto toro, tirándose a cuerpo limpio.
Iván Fandiño en su salida a hombros este martes en...
Iván Fandiño en su salida a hombros este martes en Las Ventas. IVÁN DE ANDRÉS

Lo logró. Iván Fandiño ya tiene lo que llevaba intentando desde hacía años. Suya es la Puerta de Madrid. Suyo el triunfo. Reñido, difícil de conquistar y con la sensación de escaparse entre los dedos el éxito final hasta el último segundo. Porque Fandiño lo buscó con fe de principio a fin. Sobre todo en el fin. Sin muleta, a cuerpo limpio. Ni trampa ni cartón. Era la gloria o el fracaso en una estocada. Voló por aires el torero y viajaba algo trasera la estocada. Estalló la plaza, empujando que cayese el toro, que se resistía a morir. Se desesperaba Fandiño. Más cuando marró con el poner golpe de descabello. Pero cayó el toro con el segundo. La petición, mayoritaria. Y la segunda oreja que abría por fin para el torero de Orduña la Puerta Grande de Las Ventas. Pero es que antes, Fandiño había toreado con encaje y profundidad a un buen toro de Parladé. Casi todo al natural. Temple, armonía y rotundidad en las tandas y en los pases de pecho de remate. También en una buena tanda a derechas. Se mantuvo el nivel y la tensión siempre. Antes, en su primero, había apostado Fandiño desde el comienzo de faena. En los medios, dando distancia. La lucha contra el toro y contra el viento. Tuvieron temple y largura las primeras tandas a derecha. Bajó el tono al natural con el toro recortando su viaje en cada serie. Se recuperó de nuevo en la vuelta a la diestra. Pero al trasteo de Fandiño le costaba crecer pese a la voluntad del torero. Las bernadinas finales fueron el preludio de un monumental volapié. Arriba la espada y patas arriba el toro. Una estocada, una oreja. Quien pasó sin decir nada por Madrid este martes fue El Cid. Tuvo tanta bondad como flojedad el primer toro de Parladé. Nobleza y calidad pero exenta de emoción. El Cid abundó en el toreo al natural como base de su faena. Hubo buen trazo pero sin la emoción que da la casta. Todo demasiado correcto para Madrid. Con el serio cuarto llegaron las eternas dudas de El Cid. Nunca se confió con un toro que pedía mando y firmeza de plantas. Justo lo que le faltó al sevillano, que abrevió mientras el toro seguía pidiendo guerra. Lo mejor, la brevedad cuando no hay ideas. Terciado e invalido fue el tercero. Mala ecuación para un toro en Madrid. Así fue el tercer "parladé". Intentó remontar el ambiente a la contra Ángel Teruel. Aplicó pulso a su quehacer. Una tanda al natural tuvo sabor a toreo clásico. Pero no había material delante ni continuidad en la faena. El sexto, con dos puntas por delante, no dijo absolutamente nada. Ni casta ni viveza en sus embestidas. Lo intentó Teruel sin resultados. FICHA DEL FESTEJO Madrid, martes 13 de mayo de 2014. 5a de Feria. Tres cuartos de plaza. Toros de Parladé, muy desiguales de hechuras. Flojo y noble el primero; noble y a menos el segundo; inválido y manejable el tercero; encastado el cuarto; noble y de buen pitón izquierdo el quinto; soso el sexto. El Cid, silencio y silencio. Iván Fandiño, oreja y oreja tras aviso. Ángel Teruel, silencio tras aviso y silencio tras aviso.  

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