Alfonso Echávarri, psicólogo: "Yo conozco a muchos que han pasado por situaciones similares a las que ha vivido Noelia; lo que está claro es que no quieren morir, quieren dejar de sufrir"
El experto en prevención de suicidios analiza en 'El Cascabel' de TRECE el sufrimiento extremo y la importancia de un acompañamiento profesional para encontrar un nuevo 'para qué' en la vida
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El psicólogo Alfonso Echávarri, director del Teléfono de la Esperanza en Navarra, ha asegurado en el programa ‘El Cascabel’ de TRECE, presentado por José Luis Pérez, que, frente al sufrimiento extremo, "siempre hay retorno, siempre hay un para qué, siempre hay un futuro". Aunque ha reconocido que el dolor puede llevar a las personas a creer que han llegado a un punto final, su experiencia profesional le confirma lo contrario. Para ello, subraya, las personas "necesitan mucha ayuda, necesitan ayuda especializada, necesitan ese acompañamiento".
Echávarri ha querido dejar claro que esta cuestión "no va ni de valientes ni de cobardes, esto va de sufrimiento y va de qué hacemos con el sufrimiento de muchas personas". Según el psicólogo, quienes atraviesan estas situaciones no ven caminos alternativos, pero insiste en que "sí que las hay". Ha explicado que un pasado traumático puede condicionar el presente, pero "que condicione no quiere decir que lo va a determinar".
Fallos en el sistema
A raíz del caso de Noelia, el experto ha afirmado con rotundidad: "hemos fallado, hemos fallado como sociedad". Echávarri, que dedica su vida profesional a "trabajar junto a personas que cuestionan su propia existencia", ha confesado que le cuesta digerir que estas decisiones se atribuyan a la libertad. "En toda mi vida profesional [...] yo he visto de todo, pero la libertad no la he visto por ningún lado", ha sentenciado, debido al enorme condicionamiento que ejercen las situaciones traumáticas y el dolor.
Varias personas rezan en la entrada del hospital Sant Camil donde se aplicó la eutanasia a la joven de Barcelona Noelia Castillo
El psicólogo ha compartido la que considera la clave de todo el asunto: "Las personas no quieren morir, la persona lo que quiere es dejar de sufrir". Por ello, ha hecho un llamamiento a la reflexión y a hablar sobre el suicidio para que no permanezca oculto. "Lo triste sería que hoy estuviésemos hablando de este tema y mañana ya, pues otras cosas fuesen noticias", ha lamentado, insistiendo en que, vistos los resultados, "se podría haber hecho algo más".
Cambiar el modelo: de la enfermedad a la persona
Echávarri ha propuesto un cambio de enfoque en el tratamiento de la salud mental. Ha defendido que el modelo "no puede ser un modelo exclusivamente sanitario". A su juicio, es fundamental atender la dimensionalidad de la persona en lugar de tratar únicamente el síntoma o la enfermedad. "No existen los depresivos, no existen los límites, ni siquiera existen los suicidas. Existen las personas con trastornos", ha recalcado.
Para el experto, este cambio de visión implica transmitir a los pacientes que "son mucho más que aquello que les pasa". El trabajo de acompañamiento y reestructuración es un proceso "que no es lineal, que dura tiempo, que tiene altibajos", pero que permite a muchos tomar las riendas de su vida. "Vivir no es durar, durar es una cosa y vivir es otra", ha aseverado, poniendo como ejemplo su trabajo en Navarra, donde el año pasado atendieron a 16 personas que llamaron mientras estaban cometiendo un acto suicida, lo que demuestra una petición de ayuda.
Noelia Castillo, joven que recibe la eutanasia este jueves, durante su entrevista en 'Y ahora Sonsoles'
Un mensaje de esperanza: "Algo diferente es posible"
Para ilustrar su mensaje de esperanza, ha compartido la historia de un joven que llamó al Teléfono de la Esperanza en Navarra mientras intentaba quitarse la vida. Tras ser ayudado, el chico volvió a llamar días después para dar las gracias con un mensaje claro: "hoy no tengo tantas ganas de morir como el otro día".
Tres años después, en unas jornadas sobre humanización de la salud, Echávarri se reencontró con aquel joven, quien ahora era representante de los pacientes. "He aprendido que ese no es el camino, he aprendido que tengo algo más que hacer en la vida", decía el chico. Para el psicólogo, este caso real es el mejor mensaje: "algo diferente es posible". Por ello, ha animado a pedir ayuda a los servicios públicos y a asociaciones especializadas "que llevamos 55 años trabajando con personas en crisis".
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