Boletín

SANTORAL 23 JULIO

La patrona de Europa que encontró la santidad en el matrimonio y la vida contemplativa

Santa Brígida de Suecia vivió en la corte y, al enviudar, se introdujo en la vida contemplativa

La mujer fuerte de la Escritura
Jesús Luis Sacristán

Tiempo de lectura: 1'Actualizado 23 jul 2019

Cada tiempo tiene su lucha, porque cada etapa de la vida tiene una serie de retos a los que es necesario hacer frente. Y el Espíritu de Dios que es sabio, sabe suscitar personas que creen carismas acordes con lo que piden las almas de ese momento. Si por fortaleza se trata, ahí tenemos a la Santa del día porque hoy celebramos la fiesta de Santa Brígida. 

Nacida el año 1303 en Suecia, sus padres fueron de la alta aristocracia, que se preocuparon de dar la debida educación religiosa a su hija. A los 14 años, la casaron con un caballero, con el que tuvo 8 hijos. La santidad de unos y el alejamiento de la Fe de los otros, hace que ella se vuelque en inculcar a todos el santo temor de Dios, manifestado en la práctica de las virtudes cristianas y humanas. Llamada por Doña Blanca a la corte, siempre dio testimonio de su condición de creyente, estimulando a los demás a seguirle. 

Asumiendo una costumbre de su tiempo, durante dos años llevó a cabo con su marido la peregrinación a Compostela, donde reposan los restos del Apóstol Santiago. Después de enviudar, ella se siente atraída a una mayor dedicación a los necesitados por amor al Reino de los Cielos. En medio de la Guerra de los Cien Años y el destierro de Avignón, siente la llamada de lo Alto a fundar un convento desde cuyo carisma, invite a todos a la santidad, proyecto que tuvo dificultades al destruirlo el monarca.

Pero ella no ceja en su celo por el Evangelio. Tras conseguir la vuelta de los Papas a Roma, lucha por la aprobación de su fundación, algo que conseguirá dos décadas más tarde. Muere en 1373 y forma parte del elenco de Patronos de Europa junto a santos de la talla de Benito de Nursia, Edit Sthein o Catalina de Siena.

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