León XIV nos pide reflexionar ante el sufrimiento ajeno: "Amar llevando el dolor del otro"
Ante la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo en Perú, el Papa León XIV invita a pensar sobre la compasión y el trato a los enfermos, ancianos y personas con discapacidad

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Madrid - Publicado el - Actualizado
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Con motivo de la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo, que se celebrará en Chiclayo, Perú, el próximo 11 de febrero de 2026, el Papa León XIV ha emitido un mensaje en el que pide reflexionar sobre el trato hacia los que sufren. El pontífice ha propuesto de nuevo la imagen del buen samaritano para redescubrir la belleza de la caridad y la dimensión social de la compasión.
Una misión compartida
En su escrito, el Papa contrapone la figura del samaritano, que se compadeció y cuidó de un hombre herido, con la actitud de un sacerdote y un levita que “pasaron de largo”. Critica la cultura de lo rápido, del descarte y la indiferencia, que nos impide detenernos ante las necesidades ajenas. El samaritano, en cambio, tuvo “una mirada abierta y atenta, la mirada de Jesús”.

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El pontífice subraya que Jesús no enseña quién es el prójimo, sino, tal y como afirma el Papa, “cómo volvernos nosotros cercanos”. El amor, explica, “no es pasivo, va al encuentro del otro”, y ser prójimo “no depende de la cercanía física o social, sino de la decisión de amar”. El cristiano, por tanto, está llamado a seguir el ejemplo de Cristo, “el verdadero Samaritano divino que se acercó a la humanidad herida”.

León XIV destaca que la compasión no es un acto individualista, sino que debe tener una dimensión social. El samaritano, recuerda, “buscó un posadero que pudiera cuidar de ese hombre, al igual que nosotros estamos llamados a invitar y a reunirnos en un ‘nosotros’ que sea más fuerte que la suma de pequeñas individualidades”. Por ello, ha calificado el cuidado de los enfermos como una auténtica “acción eclesial”.
Basándose en su propia experiencia como misionero y obispo en Perú, el Papa ha constatado cómo “muchas personas comparten la misericordia y la compasión”. En este sentido, ha citado a san Cipriano para afirmar que una epidemia “pone a prueba la justicia de cada uno y examina el espíritu de los hombres, verificando si los sanos sirven a los enfermos”.
El amor a Dios como raíz del servicio
El mensaje papal incide en la unión inseparable entre el amor a Dios y al prójimo. “El amor al prójimo representa la prueba tangible de la autenticidad del amor a Dios”, asevera el pontífice citando al apóstol Juan. Este primado del amor divino implica que el servicio al prójimo se convierte en una manifestación de fe que “trasciende las normas rituales y se traduce en un culto auténtico”.

Finalmente, el Papa León XIV ha expresado su deseo de que no falte nunca en el estilo de vida cristiano una “dimensión fraterna, ‘samaritana’, incluyente, valiente, comprometida y solidaria”. Ha insistido en que “el verdadero remedio para las heridas de la humanidad es un estilo de vida basado en el amor fraterno, que tiene su raíz en el amor de Dios”. El pontífice concluye su mensaje impartiendo su bendición apostólica a los enfermos, sus familias y a todos los que los cuidan.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.





