Proyectos agroecológicos de Manos Unidas en América Latina

Proyectos agroecológicos de Manos Unidas en América Latina
Publicado el - Actualizado
3 min lectura
En América Latina, la lucha de Manos Unidas contra la pobreza y el hambre está basada en el fomento de prácticas agroecológicas sostenibles e iniciativas en defensa de la soberanía alimentaria de las comunidades, tal y como demandan nuestros socios locales en el continente.
Estos conceptos nacen como respuesta a un modelo de agricultura que en décadas pasadas dio el poder a las grandes compañías y primó la producción intensiva, la deforestación y el monocultivo, lo que provocó el empobrecimiento de los suelos y el daño al medioambiente como consecuencia del uso de masivo de fertilizantes sintéticos y plaguicidas químicos, la manipulación genética y el uso abusivo del agua y la energía.
La agroecología, estrechamente ligada al concepto de la soberanía alimentaria, nace como una alternativa que considera de forma integral las dimensiones ambiental, social, económica y política. En la dimensión ambiental, propone una integración entre los ecosistemas agrícolas y los alimentarios, optimiza la biodiversidad, elimina la dependencia de productos externos, caros y contaminantes ?sustituyéndolos por otros reciclables?, prioriza la producción de semillas nativas y se adapta mejor al cambio climático.
En Santa Ana, en El Salvador, 11 comunidades practican la agroecología para producir alimentos de una forma más sostenible, limpia, barata y sana, lo que garantiza una mejora en su calidad de vida. Apoyadas por Cáritas de Santa Ana y Manos Unidas, han puesto en marcha programas de agroecología que incluyen el manejo de ganado, grupos de auto ahorro, bancos de semillas y árboles frutales, además de acciones de incidencia en las instituciones locales.
Todos los años celebran la Feria de Semillas Criollas donde comparten experiencias y refuerzan los lazos comunitarios (Candelaria de la Frontera).
La dimensión social se sustenta en la cultura local, con dietas saludables y diversificadas, y promueve la solidaridad y el fortalecimiento de las estructuras sociales, sin olvidar la igualdad de género y la promoción de la mujer.
La economía social y solidaria estaría en el corazón de la dimensión económica, con un comercio local fuerte que conecte a los productores con los mercados locales y que proporcione medios de vida dignos a las familias campesinas.
Finalmente, la dimensión política de la agroecología implica que el centro de poder de los sistemas alimentarios pase de las grandes corporaciones a los pequeños productores, poniendo bajo su control la propiedad de la tierra, las semillas y el agua, entre otros recursos, con una gobernanza local que garantice la soberanía alimentaria. De esta manera se respeta el derecho de los pueblos a definir sus propias políticas y estrategias sostenibles de producción, distribución y consumo de alimentos.
¿Cómo trabaja Manos Unidas la agroecología?
-Apoyando la reforestación y la mejora de los suelos.
-Fomentando el acceso al agua, el almacenamiento y la instalación de sistemas de riego.
-Fortaleciendo el acceso a semillas nativas, cría de animales y piscicultura.
-Dotando a las comunidades de equipamiento y maquinaria.
-Promoviendo los mercados locales, las ferias agroecológicas y los encuentros entre comunidades campesinas.
-Aportando formación y acompañamiento técnico.
(Juan de Amunátegui, Manos Unidas)





