León XIV se reúne en el Vaticano con la arzobispa de Canterbury: "Sigamos trabajando para superar nuestras diferencias"
El Papa ha recibido a la principal autoridad eclesial de la Iglesia Anglicana, Sarah Mullally, recientemente designada como arzobispa de Canterbury

El Papa junto a Sarah Mullally
Publicado el
2 min lectura
La nueva arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally, ha sido recibida por el Papa León XIV. La principal autoridad eclesial de la Iglesia anglicana, solo por debajo del rey Carlos de Inglaterra, ha visitado la Ciudad del Vaticano y ha rezado junto a la cabeza de la Iglesia católica en la capilla Urbano VIII del Palacio Apostólico. El puesto de arzobispo de Canterbury, es un cargo que tiene una gran historia, casi 1500 años contemplan a Sarah Mullally y la mayoría de ellos bajo la autoridad del Papa de Roma. Fue a mediados del siglo XVI cuando la Iglesia de Inglaterra se separó de Roma por la ambición de Enrique VIII. Desde entonces, el arzobispo de Canterbury se convirtió en la cabeza espiritual del anglicanismo, respondiendo ante el rey de Inglaterra, encargado de su nombramiento.
Casi 500 años después, Sarah Mullally se ha convertido en la primera mujer en ocupar tan importante cargo. Es la reedición de la reunión entre el Papa Pablo VI y el entonces arzobispo de Canterbury, Michael Ramsey, hace ya 60 años. A eso se ha referido el papa que ha expresado su alegría por celebrar este encuentro en plena Pascua. Con motivo, precisamente de la Pascua, León XIV recordó el mensaje que espera que cuaje en los corazones de los cristianos: A menudo he mencionado que la paz de Jesús resucitado es “desarmada”, dijo. "Esto se debe a que Él siempre respondió a la violencia y la agresión de forma desarmada, invitándonos a hacer lo mismo".
Un gesto ecuménico contra la división
También se ha referido a la división entre los cristianos: "Si el mundo ha de acoger nuestra predicación con sinceridad", afirmó, "debemos, por lo tanto, ser constantes en nuestras oraciones y esfuerzos para eliminar cualquier obstáculo que impida la proclamación del Evangelio".
El Papa León XIV recordó las muchas décadas de diálogo teológico entre católicos y anglicanos que se han realizado en el camino hacia la restauración de la «plena comunión en la fe y la vida sacramental».
A pesar de su complejidad, señaló, este camino ecuménico ha dado frutos en relación con diversas cuestiones históricamente divisivas, y destacó que la Comunión Anglicana se enfrenta actualmente a «muchas de estas mismas cuestiones».
«Sin embargo, no debemos permitir que estos desafíos constantes nos impidan aprovechar cada oportunidad para proclamar juntos a Cristo al mundo», afirmó.
Parafraseó a Francisco, de hecho, que ya afirmó ante el entonces arzobispo de Canterbury, en el año 2024: "Sería un escándalo si, debido a nuestras divisiones, no cumpliéramos con nuestra vocación común de dar a conocer a Cristo". Añadió a su afirmación que "también sería un escándalo si no siguiéramos trabajando para superar nuestras diferencias, por muy irreconciliables que parezcan".





