Los españoles regresan a Tierra Santa pero con cautela: "Las familias de Belén están arruinadas"

Uno de los guías españoles en Tierra Santa, Paco Castro, ha señalado en Aleluya que esperan que en 2022 vuelva la normalidad: "Los peregrinos vamos con un pan debajo del brazo"

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Israel ha abierto la mano desde finales del mes de septiembre para que grupos procedentes de España puedan peregrinar a Tierra Santa casi dos años después. El certificado de vacunación contra la covid-19 o las PCR son algunos de los requisitos que demandan para acceder al aeropuerto internacional de Tel Aviv (Israel).

En declaraciones a Aleluya, el guía español en Tierra Santa, Paco Castro, ha explicado “que todo está haciendo con mucha prudencia, a la expectativa de cómo evoluciona la pandemia, pero es una buena noticia que las puertas se nos hayan vuelto a abrir”.

A día de hoy, los grupos máximos de peregrinos no deben exceder las treinta personas, para evitar riesgos de contagio. Una limitación que permanecerá durante algún tiempo, si bien se espera que “poco a poco se retome el pulso porque hay mucho deseo de ir. El pasado año había muchas peregrinaciones previstas, por lo que en próximos meses, si esto va bien y mejora se, recuperará ese flujo de peregrinos españoles a Tierra Santa”, espera el guía.

Algunas agencias de viajes españolas están estudiando incluso la posibilidad de que antes de que concluya el 2021 pueda organizarse algún grupo, tal vez en diciembre, si bien es cierto que no estamos en temporada alta de peregrinaciones en Tierra Santa: “La época de mayor afluencia es en primavera y otoño. Octubre es tradicionalmente un mes de mucho turismo, pero de momento son experiencias piloto para ver cómo resultan. Si va bien, el próximo año se reactivará de manera más masiva”.

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Paco Castro ha asegurado que las familias del entorno de Belén han sufrido mucho los efectos económicos de la pandemia, ya que apenas han recibido peregrinos. Para reactivar algo el empleo, los franciscanos de Tierra Santa, que custodian la mayoría de los santuarios, han puesto en marcha algunas obras de remodelación para que así las familias puedan recibir ingresos.

“Chocaba pensar que se gastaran el dinero en estas obras, pero de esta manera ayudan a las familias. Ahora mismo, todos los peregrinos que van a Tierra anta lo hacen con un pan debajo del brazo, porque les permite salir adelante tanto a los santuarios como a las familias del entorno de Belén”.

Las medidas impuestas a los turistas

Las medidas adoptadas hasta ahora por las autoridades israelíes para la reapertura al turismo han tenido un efecto intermitente. En mayo de 2021, tras la exitosa campaña de vacunación, Israel reabrió tímidamente sus aeropuertos a la afluencia de peregrinos y turistas del extranjero. En los tres meses siguientes, debido principalmente a la imposición de protocolos sanitarios restrictivos, el número de turistas que aterrizaron en Israel con autorización para viajar fue de unos dos mil, una cifra incomparable con los millones de peregrinos que visitaban.

A finales de agosto, una nueva suspensión de autorizaciones, justificada por la propagación del virus en la variante Delta, volvió a paralizar las peregrinaciones y toda la actividad económica relacionada con el flujo de peregrinos. Ahora, desde el 19 de septiembre, las autoridades israelíes sólo autorizan la entrada de grupos que participan en viajes organizados por agencias de viajes locales autorizadas por el gobierno. Los grupos de peregrinos deben estar formados por un mínimo de cinco y un máximo de treinta personas. Los operadores turísticos con sede en los Territorios Palestinos, incluida Belén, siguen excluidos de participar en este pequeño renacimiento de las actividades turísticas en Tierra Santa.

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