Los gestos de fe de Alcaraz y Djokovic: "Antes que deportista, soy cristiano”
Mientras compiten por un título histórico, recordamos los gestos que muestran cómo la espiritualidad y la fe cristiana acompañan a los dos dentro y fuera de la pista

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Mientras Melbourne está disputando una final histórica del Abierto de Australia, el duelo entre Carlos Alcaraz y Novak Djokovic va más allá del tenis. Frente a frente estarán dos generaciones, dos trayectorias y también dos formas sinceras de vivir la fe, que ambos han mostrado sin estridencias a lo largo de sus carreras.
Alcaraz, que busca su primer Open de Australia y convertirse en el tenista más joven en completar el Grand Slam, llega a la final con solo 22 años y una madurez que sorprende dentro y fuera de la pista. Enfrente estará Novak Djokovic, que a sus 38 años persigue un nuevo récord: levantar su 25º título de Grand Slam, tras haber ganado ya en siete ocasiones en Melbourne. El año pasado se midieron en esta misma pista en cuartos de final, con victoria del serbio en cuatro sets.
Djokovic: "Antes que deportista, soy cristiano"
En el caso de Djokovic, su fe cristiana ha sido una constante a lo largo de su carrera. “Antes que deportista, soy cristiano”, afirmó en el 2011 al recibir la Orden de San Sava, el mayor reconocimiento de la Iglesia Ortodoxa Serbia.

Novak Djokovic tras ganar el oro olímpico: "Nada es imposible cuando tienes fe"
Desde hace años compite con una cruz colgada al cuello, reza antes y después de los partidos importantes y no ha dudado en agradecer a Dios sus victorias, como hizo al arrodillarse y persignarse tras ganar el oro olímpico: "Nada es imposible cuando tienes fe", declaró.
Marcado por una infancia difícil durante los bombardeos en Belgrado, el serbio ha vinculado su éxito a un compromiso solidario que canaliza a través de su fundación, dedicada especialmente a la educación y a los más necesitados de su país.
alcaraz: "amor a la virgen de guadalupe"
El murciano ha protagonizado en los últimos años varios gestos que hablan de sencillez y raíces profundas: desde recibir la bendición de sacerdotes antes de grandes torneos —como ocurrió en Nueva York antes del US Open— hasta visitar la Basílica de Guadalupe en México o dejarse ver acompañado por su familia, que suele lucir una bandera del Sagrado Corazón en la grada. Su entorno destaca que esos valores le han ayudado a mantener los pies en la tierra en medio de un éxito tan precoz.
En 2023, cuando visitó la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México. Allí ofreció una rosa roja a la Virgen y compartió imágenes en sus redes sociales con el mensaje: “Aprovechando para hacer un poco de turismo antes de jugar esta noche!”.

Carlos Alcaraz, posando junto a la Virgen de Guadalupe.





