
Madrid - Publicado el
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Continúa la Vida Pública del Señor, que seguimos en esta Primera Parte del Tiempo. Hoy, IV Domingo del Tiempo Ordinario, seguimos de cerca los comienzos de la Vida Pública del Señor. Nos situamos en el Monte donde el Maestro se sienta ante tanta gente que le quiere escuchar.
Sus palabras hablan de Bienaventuranza para los pobres, los sufridos, los que lloran, los hambrientos de justicia, los misericordiosos, los limpios de corazón, los que trabajan por la paz y los perseguidos. Todos ellos verán cómo es grande sus recompensa en el Cielo.
También en este día celebramos a Santa Brígida. Se trata de la Santa más conocida en Irlanda y de la que casualmente menos datos se tiene sobre su biografía. Nace hacia el año 450, y es fruto del matrimonio de un hombre de condición noble con una esclava, que estaría propuesta para venderse.
A pesar de que Dios le había dado grandes cualidades y dones, ella siempre pide que lo asuma con sencillez y nunca sea motivo de enorgullecerse ofendiendo al Señor. Sufre algunas pruebas que asume con paz descubriendo el Amor de Dios. Después de un tiempo de noche oscura, la Providencia le vuelve a colmar de gracias por su capacidad de asumir todo con Fe.
No hay mejor forma de gratitud al Cielo que vivir la caridad con los necesitados, como hace ella. Así emplea todo lo recibido de forma altruista. Termina ingresando en un Convento donde estará el resto de sus días. Santa Brígida es Patrona de Irlanda.





