Los dones del Espíritu, catequesis del Papa Francisco, hoy la Sabiduría

Los dones del Espíritu, catequesis del Papa Francisco, hoy la Sabiduría

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

8 min lectura

Queridos hermanos y hermanas: Hoy comenzamos una serie de reflexiones sobre los dones del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es el alma, la linfa vital de la Iglesia y de cada cristiano: es el Amor de Dios que hace de nuestro corazón su morada y entra en comunión con nosotros. Él está siempre con nosotros.

2. La sabiduría, por lo tanto, no nace tanto de la inteligencia o el conocimiento que podamos tener, sino de la intimidad con Dios. ¡Cuántas veces nos encontramos con personas que no han estudiado y, en cambio, tienen este don! Cuando estamos en comunión con el Señor, el Espíritu es como si transfigurase nuestro corazón e hiciera percibirle todo su calor y su predilección. Esto significa que el don de la sabiduría hace de un cristiano un contemplativo: todo le dice algo acerca de Dios y se convierte en signo de su misericordia y de su amor. Realmente es una experiencia sobrenatural: significa sentirse con el Señor para siempre, sentirse entre sus manos, compartir su alegría, su paz y su pasión irrefrenable por cada hombre. Todo esto en un espíritu de profunda gratitud, donde todo brilla por su belleza y se convierte en una razón para dar gloria a Dios

3. El Espíritu Santo hace entonces al cristiano "sabio". Esto, sin embargo, no en el sentido de que tiene una respuesta para todo, que lo sabe todo, sino en el sentido de que "sabe" de Dios, que su corazón y su vida tienen el gusto, el sabor de Dios. ¡Qué importante es que en nuestras comunidades haya cristianos así! Todo en ellos habla de Dios y se convierte en un signo hermoso y vital de su presencia y de su amor. Y es algo que no podemos improvisar, que no podemos obtener de nosotros mismos: es un don que Dios da a los que se hacen dóciles a Su Espíritu.

Todo esto nos interpela personalmente. Cada uno de nosotros puede preguntarse: "¿Mi persona y mi vida, tienen sabor o no saben nada, son insípidas? ¿Puedo decir que tienen el sabor del Evangelio?, ¿el perfume de Cristo?". Quién nos encuentra inmediatamente percibe si somos hombres y mujeres de Dios o no; si nos movemos por nosotros mismos, por nuestras ideas, nuestros propósitos, o por su Espíritu que habita en nuestros corazones. Y si tenemos en nosotros la sabiduría que viene de Dios, podemos distinguir el bien del mal, y convertidos en expertos en las cosas de Dios, comunicar a los demás su dulzura y su amor.

nuestros programas

ECCLESIA ALVARO SAEZ

Ecclesia

Con Álvaro Sáez

Domingos a las 13:00h

Visto en ABC

Tracking