La vecina de Paiporta afectada por la DANA que ha decidido peregrinar desde Valencia hasta la Aldea de El Rocío para agradecerle a la Virgen: "gracias por poder estar aquí"
Verónica Falla es rociera y de Paiporta, la DANA se llevó su negocio, su coche, su casa y también a su tío, hoy, con su tienda reabierta e intentando recuperar la normalidad, está a punto de llegar a El Rocío

Madrid - Publicado el
2 min lectura5:28 min escucha
Falta muy poco para que, en la madrugada del Lunes de Pentecostés, la Blanca Paloma salga de su Santuario de Nuestra Señora de El Rocío y procesione, entre el amanecer de las marismas de Doñana, a hombros de los almonteños.

Procesión Virgen del Rocío
Las hermandades rocieras de España y del mundo, ya están de camino a la Aldea, portando sus simpecados y sus mejores galas para venerar a la Virgen. Junto a la hermandad matriz de Almonte, otras 127 hermandades filiales llenarán de devoción y pasión la aldea rociera. Cada uno de los hermanos que las componen tiene su razón por la que agradecer a la Virgen, pero este año, lógicamente, para la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Valencia, va a ser muy especial.
Hace exactamente 218 días, muchos de los hermanos vieron como su vida se desintegraba arrastrada por la riada. Perdieron sus casas, sus negocios, sus coches e, incluso, a algún pariente. Es el caso de Verónica Falla, paiportina de toda la vida y rociera devota.

Verónica Falla en plena peregrinación a la Aldea de El Rocío
lA hISTORIA DE vERÓNICA
El fatídico 29 de octubre de 2024, Verónica estaba en su coche junto a su marido y su hija, cuando la riada les sorprendió. Tuvieron que salir a la carrera, "en segundos el agua pasó de llegarnos por las rodillas a llegarnos por el cuello". Pudieron sobrevivir refugiados en un patio en el que tuvieron que pasar la noche hasta que el agua se retiró.
Después de pasar un momento tan duro, tocó evaluar las pérdidas, Verónica perdió su coche, su negocio y parte de su casa quedó muy dañada, pero lo peor de todo fue la pérdida de su tío que, en plena riada quiso intentar salvar su coche que estaba en el garaje y quedó atrapado sin poder salir. Poco a poco, Verónica ve la luz, ya ha podido reabrir su tienda de ropa y ha querido agradecer a la Virgen del Rocío poder seguir con vida. Ya hizo la peregrinación el año pasado para dar gracias por una operación que salió bien, este año ha querido repetir junto a su hija.





