El tesoro que un canónigo encontró por casualidad en un armario de la basílica del Pilar: "Casi cada día me encuentro una sorpresa"

El canónigo José Antonio Calvo encuentra en la basílica de Zaragoza una caja de juegos veneciana de la que solo se conoce otro ejemplar en el Museo Británico

Redacción Religión

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Un hallazgo histórico ha tenido lugar en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza. Se trata de una caja de juegos que contiene un ajedrez veneciano del siglo XV, un objeto de gran valor del que solo se conoce un ejemplar idéntico, actualmente expuesto en el Museo Británico. El descubrimiento ha sido fruto de la casualidad y la curiosidad de José Antonio Calvo, canónigo de la catedral basílica.

Un hallazgo casual

El hallazgo se ha producido de manera casual durante una de las visitas rutinarias del canónigo. Como parte de su responsabilidad, Calvo debe velar por que "todos los objetos litúrgicos y ornamentos estén en la mejor disposición para que puedan ser utilizados y conservados, como un legado de tantos siglos", ha explicado. En una de estas revisiones en la capilla de San Pedro Arbués, se encontró con "una cajita" en uno de los armarios.

Aunque al principio le resultó "curiosa, chocante" y la volvió a depositar en su sitio, la inquietud persistió. "Al día siguiente seguía con el runrún", ha relatado en el programa 'Ecclesia al día' de TRECE, por lo que decidió examinarla de nuevo. Tras consultar a una profesora de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, llegó la sorpresa.

Es una pieza no única, pero muy singular"

José Antonio Calvo

Canónigo del Pilar

La experta le confirmó que se trataba de "una pieza no única, pero muy singular", que puede datarse en la primera mitad del siglo XV. El ajedrez fue confeccionado por los artesanos Embriachi, un conocido taller veneciano de la época especializado en la creación de objetos de lujo con hueso.

El viaje del ajedrez hasta El Pilar

Sobre cómo un objeto de estas características llegó a Zaragoza, Calvo ha señalado que se entra "en el terreno de las hipótesis". Explica que en aquella época, durante el pilar románico o gótico, los canónigos "eran hombres muy preparados, muy cultos y que tenían conexiones con lo que hoy conocemos como Italia", ya que algunas provincias pertenecían a la antigua Corona de Aragón.

La teoría más probable es que "alguno de estos sacerdotes, en su época de estudios en Bolonia, Roma, Venecia o Florencia, entrase en contacto con los Embriaki" o con su entorno. De este modo, es posible que recibiese "como obsequio una pieza tan preciada" que finalmente acabó guardada durante siglos en la basílica.

Estudio, conservación y futura exposición

El siguiente paso es estudiar y datar la pieza con precisión. Aunque presenta un "buen estado de conservación", le faltan "algunos de los elementos de adorno" de la taracea de hueso. Una vez catalogada en el inventario como una "pieza extraordinaria", el cabildo buscará un lugar para su exposición pública, como "el joyero de la Virgen o alguno de los museos de la diócesis o del cabildo".

No voy a decir que cada día me llevo una sorpresa, pero pero casi que sí"

José Antonio Calvo

Canónigo del Pilar

Este descubrimiento abre la puerta a la posibilidad de que existan más tesoros ocultos en la basílica. "El Pilar es inmenso, el Pilar es profundo, y no voy a decir que cada día me llevo una sorpresa, pero pero casi que sí", ha confesado el canónigo. Este hallazgo se convertirá en un nuevo aliciente para visitar el templo zaragozano en cuanto sea expuesto al público.

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