Los obispos, sobre el caso Noelia Castillo: "No estamos ante una enfermedad terminal, sino ante heridas profundas que reclaman atención, tratamiento y esperanza"

La Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida publica una nota donde lamenta las carencias en la atención al sufrimiento de la joven que recibe este jueves la eutanasia

Noelia


José Melero Campos

Publicado el - Actualizado

3 min lectura

Los obispos españoles lamentan la situación de Noelia Castillo, la joven de 25 años que este jueves es sometida a la eutanasia tras un largo proceso judicial que emprendió su padre para intentar evitar la muerte de su propia hija. 

En una nota emitida por los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida, muestran su pesar por que la historia de la joven refleje “una acumulación de sufrimientos personales y carencias institucionales que interpelan a toda la sociedad”.

El obispo de Canarias y responsable de la subcomisión, José Mazuelos, considera que "se da un paso más a la cultura de la muerte al tirar la toalla frente a la humanización de la medicina, se quiere deshumanizar la medicina, se quiere que el médico tenga que eliminar la vida de Noelia, cuando la misión del médico es curar y si no puede curar, acompañar y aliviar", ha recalcado.

A juicio de los prelados, la situación de Noelia no debe ser interpretada solo “en clave de autonomía individual”, sino que exige una mirada que reconozca “el peso del sufrimiento psicológico, la soledad y la desesperanza”.

En la notas de prensa publicada este jueves, 26 de marzo, la Subcomisión subraya que la eutanasia y el suicidio asistido “no son un acto médico”, sino “la ruptura deliberada del vínculo del cuidado”. En este sentido, considera que es una derrota social “cuando se presentan como respuesta al sufrimiento humano”. Y es que para los obispos, el caso de Noelia no está relacionado con una enfermedad terminal, sino de “heridas profundas que reclaman atención, tratamiento y esperanza”.

Mazuelos
00:00

Los obispos apelan por "reforzar los recursos de atención psicológica" hacia los vulnerables

Los obispos también ponen el foco en que la dignidad de la persona no depende de su estado de salud o su grado de autonomía, sino que su valor es intrínseco, por lo que “exige ser reconocido, protegido y promovido en toda circunstancia”, señalan.

De ahí que rechacen que se provoque la muerte como respuesta al sufrimiento, llamando a ofrecerles “cercanía, acompañamiento, cuidados adecuados y apoyo integral”.

Al final de la nota, la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida asegura su “oración y afecto” a Noelia y a su familia, así como reafirmar el compromiso “con una cultura del cuidado que no abandona a nadie”.

Por último, hace una llamada a la sociedad para “reforzar los recursos de atención psicológica, el acompañamiento humano y las redes de apoyo, especialmente para las personas más vulnerables” para construir una sociedad “verdaderamente justa, donde nadie se sienta solo ni descartado”.

Argüello: "Si la muerte provocada es la solución a los problemas, todo está permitido"

El presidente de la Conferencia EpiscopalLuis Argüello, reacciona ante el anuncio de la eutanasia de Noelia, la joven de 25 años que, tras un complejo proceso marcado por el trauma de una violación grupal, se somete este jueves a este procedimiento.

A través de su cuenta de X, el arzobispo de Valladolid ha advertido de las consecuencias de normalizar la muerte como salida a los conflictos personales: "Si la muerte provocada es la solución a los problemas, todo está permitido", ha señalado.

En ese sentido, Argüello ha puesto el foco en la figura del personal sanitario, afirmando que "un médico no puede ser brazo ejecutor de una sentencia de muerte por muy legal, empoderada y compasiva que parezca". Finalmente, el arzobispo ha hecho una llamada a la oración por la joven, reconociendo que "su sufrimiento estremece, pero su verdadero alivio no es el suicidio".

Tracking