La estrecha relación del arzobispo de Zaragoza con la Virgen del Pilar: "Supone una gran responsabilidad"

El prelado ha relatado a 'Aleluya' lo que simboliza para él la Ofrenda a la Virgen del Pilar que se volverá a realizar el próximo 12 de octubre

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El arzobispo de Zaragoza, Mons. Escribano, ha confesado a 'Aleluya' que, aunque no haya nacido en Aragón, se siente aragonés “por los cuatro costados”.Pero, ¿qué significa Zaragoza para el arzobispo de la ciudad?

Don Carlos cree que como ciudad en sí misma es muy importante, “es la gran capital de Aragón y una de las ciudades más importantes de España. Indudablemente para cualquier cristiano de Aragón, para cualquier zaragozano hay un referente que es la Virgen del Pilar y todo lo que significa, que es muchísimo. Eso supone una gran responsabilidad”.

Mons. Escribano cree que la devoción a la Virgen es algo muy importante para cualquier zaragozano y él mismo se pasa por las tardes a rezar delante de la Virgen: “Aquí hay una expresión muy zaragozana que es 'ir a ver a la Virgen'. Yo voy a ver a la Virgen, voy con alegría y me gusta mucho. La tengo muy cerquita, entro, rezo y le pido por muchísimas cosas, por mis curas, por la gente de Zaragoza, por la gente que ha sufrido tanto durante la pandemia y está sufriendo. Por mil necesidades que hay siempre que presentar a la Madre y siempre uno, como el apóstol Santiago, sale muy confortado"

Zaragoza está esperando con muchas ganas volver a peregrinar hacía la Virgen del Pilar y el próximo 12 de octubre, los maños volverá a ponerse el traje de baturros. Don Carlos ha vivido muchas Ofrendas durante su vida, desde distintas perspectivas. “Cuando era un niño bajaba con mi familia que veníamos desde el pueblo a Zaragoza. En casa de mi abuela y en casa de mis tíos vivíamos con mucha intensidad el tema de la ofrenda. También de sacerdote la he vivido, cuando estaba de cura me gustaba venir a la primera Misa, de madrugada, estar con la Virgen porque luego durante el día no tenías tiempo”.

Mons. Escribano confirma que este año volverán a poder vivir con una cierta normalidad las celebraciones del Pilar “pero solo cierta”. Don Carlos confirma que “aún sigue habiendo restricciones, la Ofrenda de Flores va a ser más restringida”.

Aún así el arzobispo de Zaragoza cree que “es una oportunidad magnifica de encontrarse con la Madre. Yo creo que tiene una dimensión espiritual muy importante. Todo zaragozano sabe que quizás hay gente que no vive la fe con una singular unción pero su conexión, su relación con la Trascendencia está vivida a través de la figura de la Madre. La Virgen del Pilar es mucha Virgen del Pilar para mucha gente que a lo mejor no tiene mucha fe pero sabe que hay allí una presencia que es la de la Madre de Dios que camina muy cerca de su pueblo”.

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