Balance de Luis Argüello como secretario y portavoz de los obispos: "Ha sido una experiencia enriquecedora"

La próxima Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, que se celebrará entre el 21 y el 25 de noviembre, elegirá al nuevo secretario general

Tiempo de lectura: 2’

Fue el 22 de noviembre de 2018 cuando compareció por primera vez en rueda de prensa. Luis Argüello fue elegido como secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española. “Con perplejidad”, la de él mismo y la compañeros y periodistas al ir descubriendo en cada una de sus intervenciones una defensa de una Iglesia comprometida y una vocación de servicio desde la “escucha más honda" y con la “mayor transparencia".

De aquello han pasado casi cuatro años, y este 29 de septiembre, en su última rueda de prensa ordinaria como secretario y portavoz, Argüello ha hecho balance de este tiempo de servicio. La próxima Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, que se celebrará entre el 21 y el 25 de noviembre, tendrá que buscar nuevo secretario general. Preguntado por los periodistas, el arzobispo de Valladolid ha asegurado que la experiencia ha sido muy enriquecedora en lo personal.



Una forma de trabajo distinta

“Por el trabajo en esta casa, que es lo mas importante. Hemos vivido en este tiempo un cambio en los estatutos de la CEE, una elaboración de unas orientaciones, y una insistencia en una forma de trabajo distinta”. El hecho mismo de trabajar “de manera más conjunta, ha sido una característica de este tiempo, y es de los aspectos más satisfactorios”.

En lo relativo a la vida social, Argüello ha destacado “con cierta melancolía” que “a veces uno viene con una copla, y luego se ven los titulares con otra, y entonces dudas si merece la pena haber comparecido”.

Relaciones con el Gobierno

Por otro lado, sobre la relación con el Gobierno y administraciones, ha subrayado que pese a que a veces “complicada” se ha producido siempre “en una extraordinaria cordialidad en las formas y unas sorpresas extraordinarias en los desarrollos”.

Además ha recordado “un hito” en esta etapa, como fue la visita a la sede de la CEE del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: Un acontecimiento valioso y constructivo de lo que debe ser la misión de la Iglesia. Que sin dejar de afirmar sus convicciones y ojalá de testimoniarlas con fuerza, sea una institución que ayude a la reconciliación, a la comunión, que tienda puentes”.

Sobre todo lo vivido en estos años, en los que tal y como ha dicho “hemos aprendido a trabajar con videoconferencias, hemos tenido tensiones por el cierre de las templos con criterios diversos y estábamos en una crisis y nos han venido dos para caer en la cuenta de que en realidad estamos en una súper crisis”.

Una gran transformación

Por tanto, ha dicho, “vivimos una trasformación que se esta produciendo en la economía, producción y consumo por la revolución tecnologica y se ha dado una patada en el tablero de la globalización. La iglesia, que es global por definición, siente un desafío, de cómo contribuir a una gestión que no sea imperialista, que no esté marcada por el poder del dinero y el poder del poder. Que ayudemos a hacer esta aportación de un mundo global marcado por la fraternidad y el cuidado”.

Sobre el futuro secretario

Preguntado por los candidatos a sucederle, explicó que la secretaría general y la portavocía no tienen por qué ir unidas en una misma persona. “Perfectamente puede estar desligado. Si está unido, facilita el conocimiento directo y fresco a la hora de comunicarlo, pero también es verdad que el trabajo de la Secretaría es muy intenso”. “Va a influir mucho en quien sea elegido su deseo de cómo quiere situarse ante el hecho de ser portavoz”, ha concluido al respecto.

Religión