El arzobispo de Oviedo evoluciona favorablemente de su intervención quirúrgica: "Se encuentra en planta"

En un comunicado, la Archidiócesis de Oviedo ha agradecido "las innumerables muestras de afecto y oración que ha recibido estos días"

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El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, evoluciona favorablemente de la intervención a la que fue sometido este lunes en el Centro Médico de la capital asturiana, en la que le fue extirpado un quiste en un riñón. Tal y como ha informado la Archidiócesis de Oviedo, el arzobispo ha pasado la noche en observación y desde esta mañana se encuentra en planta, donde permanecerá hasta que reciba el alta hospitalaria, se prevé que en el plazo de cuatro o cinco días.

La Archidiócesis de Oviedo ha agradecido "las innumerables muestras de afecto y oración que ha recibido estos días". Tras la operación de este lunes, se informó que la intervención no trajo consigo complicaciones y que Sanz Montes se encontraba despierto y consciente.



La operación fue realizada por el doctor Francisco Valle en el Centro Médico de Asturias, y el propio equipo médico confirmó que todo ha salido con normalidad. Lo especificó el Doctor Zaldívar: "Ha ido todo muy bien y sin ninguna complicación. Está despierto y consciente y me conoció. Ahora llevará el postoperatorio habitual. En principio mañana por la mañana pasará a planta y luego dependerá del médico que le operó, pero en cuatro o cinco días, como mucho en seis estará en su domicilio habitual".

Jesús Sanz Montes nació en Madrid el 18 de enero de 1955. Desde el 30 de enero de 2010 es arzobispo de Oviedo. Su vocación comenzó pronto. Varias veces ha recordado que a los nueve años le dijo a su padre que “quería ser cura” y éste le contestó que “primero los estudios”. Obediente, estudió Economía y Derecho Mercantil llegando a trabajar en la banca y tener novia pero, a los 20 años, lo dejó todo para ingresar en el Seminario de Toledo. “Tenía algo en mi corazón que estaba sin resolver”, recordaba en una entrevista. “Con Dios y ayuda, dejé atrás tantas cosas y tanta gente para seguir el camino que entendía era el mío”, añadía.

En su formación también sería clave una leprosería, un establecimiento situado en Trillo (Guadalajara), regido por los franciscanos y al que le invitaron a hacer una semana de Pascua siendo aún seminarista. El encuentro con la vida y la muerte en aquel lugar, el trabajo con los enfermos y la presencia de Dios fue tan fuerte que poco después Sanz Montes decide hacerse fraile franciscano y es ordenado sacerdote en 1986.

En 2003 se hacía público su nombramiento como obispo de las diócesis de Huesca y de Jaca y en noviembre de 2009 arzobispo de Oviedo, cargo del que tomó posesión el 30 de enero de 2010.

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