El seminarista que perdió la vida en un accidente, salvando a todos sus compañeros

Jason Paul Marshall, seminarista americano, murió en un accidente de tráfico salvando la vida de casi todos los pasajeros al evitar que el bus volcase

El seminarista que ha perdido la vida en un accidente, salvando a todos sus compañeros

 

Víctor C. Bustillo

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 12:26

El pasado 30 de junio un autobús chárter que regresaba de Nuevo México, tras una conferencia de jóvenes católicos en Denver, sufrió un grave accidente que terminó con las vidas de Anthony Padilla, chofer del autobús, y Jason Paul Marshall, seminarista. Según los testigos, Jason  pudo ofrecer su vida para salvar al resto de pasajeros.

Según informa CNA, el conductor tuvo un problema de salud bastante grave y Jason agarró con fuerza el volante para impedir que el vehículo volcase: “Vio al conductor en apuros, agarró el volante, impidiendo que el autobús se volteara”, dijo Jeff, hermano de Jason Paul Marshall que, junto al resto de la familia, vive en Nueva York.

Con esa acción, el seminarista salvó la vida del resto de viajeros (10 de ellos adolescéntes), evitando un accidente mucho más grave: “un autobús tan grande, y tan pesado, que transportaba ese tipo de impulso, podría haber sido absolutamente desastroso. Pudo haber sido más horrible (el accidente)”, dijo en una entrevista Rob Yaksich, sacerdote de la Arquidiócesis de Sante Fe, a la filial local de ABC (KOAT).

Un seminarista salvó la vida de sus compañeros entregando la propia

Un seminarista salvó la vida de sus compañeros entregando la propia

Jason, estudiaba en la Arquidiócesis de Sante Fe para ser sacerdote. Desde pequeño quiso ayudar a los demás, cuidando de los más necesitados, hablando y escuchando a los demás, e incluso cocinando para ellos.

Entró en el Seminario con una vocación tardía, siendo el mayor de los seminaristas, que le recuerdan con mucho cariño. Antes estuvo trabajando como inspector de salud en restaurantes de Nueva York.

Matthew Gubenski, uno de sus compañeros, explicó en una entrevista: “Una cosa me ha golpeado desde el accidente. Sabía que Jason era bueno hablando con la gente. Siempre estaba dispuesto a escuchar y ayudar a los demás de cualquier modo", afirmó.

Tienes que intentar crecer en virtud ahora mismo

Jason practicaba mucho deporte y también ayudaba como encargado del área de cocina del Seminario Pontifical College Josephinum de Columbus (Ohio). En la entrevista también contó que, por temas de salud cocina sus propias comidas y Jason le ayudaba. Ambos pasaban buenos ratos conversando. En cierta ocasión estuvieron hablando sobre cómo ser buenos sacerdotes. Según Matthew: “diría (Jason): '¡Los sacerdotes deben ser hombres! Tienen que estar listos, tienen que ser pastores y tienen que estar listos para ponerse de pie y, potencialmente, dar su vida”.

Amigos a los que ha dado ejemplo

Por ello, aseguran quienes le conocieron que no es extraño que diera su vida para salvar al resto de pasajeros: “Nunca se alejó de ningún tipo de incidente”, afirmó su madre en el Staten Island Live.

Matthew, en la entrevista, también contó cómo los seminaristas tratan de seguir el ejemplo de su compañero fallecido, hablando entre ellos continuamente, rezando juntos y ofreciendo la misa en acción de gracias por Jason. Intentan vivir como él, amando a Dios y al prójimo.

Al acordarse de como Jason salvó la vida de sus compañeros, durante una catequesis que dio a un grupo de niños, Matthew les enseñó sobre cómo discernir la voluntad de Dios en sus vidas. Les dijo “tienes que preguntarle a Dios en este momento ¿Qué es lo que quieres de mí? Tienes que intentar crecer en virtud ahora mismo. Y Jason lo hizo”.

Actualmente sigue investigándose la causa del accidente. El 26 de junio la Arquidiócesis Sante Fe celebró una misa recordando en memoria de Jason.

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