La organización caritativa más antigua del mundo que inspiró San Vicente Ferrer

El Colegio Imperial para Huérfanos de San Vicente Ferrer lleva 600 años atendiendo a los necesitados en Valencia y de forma ininterrumpida

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Pablo Valentín-Gamazo
@pabblovg

Redactor cope.es

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 05 abr 2019

El descubrimiento de América, el reinado de los Reyes Católicos, las dos guerras mundiales, la Guerra Civil española, crisis económicas, la Constitución, la llegada de la democracia y de grandes avances culturales y científicos son algunos de los hitos históricos a los que ha acompañado una obra caritativa. Se trata del Colegio Imperial Niños Huérfanos de San Vicente Ferrer. Este centro se encuentra en Valencia y lleva desde 1410 prestando ayuda a los niños huérfanos. 

Seis siglos y 30.000 alumnos después, este colegio de inspiración del dominico valenciano cuenta en la actualidad con 92 niños.

El Colegio Imperial Niños Huérfanos de San Vicente Ferrer tiene la misión de "acoger a los niños necesitados de Valencia para darles una educación lo más completa posible". Así lo cuenta el Padre José Ignacio, sacerdote y director del centro. Por las mañanas, muchos de estos escolares acuden a otros colegios para luego regresar por las tardes.

De lunes a viernes, los alumnos disponen de la compañía de un educador y de compañeros en su situación con los que conviven. Comparten juegos, actividades al aire libre, deportivas o aprenden a tocar algún instrumento. También, aprenden otras virtudes. Los alumnos son responsables de su propia habitación y colaboran tareas como poner la mesa"Es una forma de que el colegio sea un hogar y que ellos cuiden de ese hogar", explica. 

Los fines de semana los pasan con sus familias, a las que esta opción escolar les ayuda a una mejor conciliación laboral. Los educadores también están pendientes de ellos. La razón, que esas virtudes que trabajan en el internado y esas formas de disfrutar del tiempo libre las vivan también con sus familias.

El sacerdote aclara que "no son niños desprotegidos, pero sí necesitados", y desde el centro "contribuimos a la sociedad valenciana respondiendo a esta necesidad". Ha dado las gracias a toda la ciudad de Valencia por su compromiso para que esta obra pudiera continuar. 

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