Lejos de nosotros la poca sensibilidad

Lejos de nosotros la poca sensibilidad
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Mons. Braulio Rodríguez Lejos de nosotros la insensibilidad ante lo que pasa en nuestro mundo, lejos las posturas facilonas de dolernos simplemente ante cuanto acontece y trae dolor a nuestros hermanos, los de cerca y los de lejos. La carencia de derechos y bienes imprescindibles para la vida (la comida, el agua, las condiciones higiénicas y de salud, el trabajo, la vivienda, la posibilidad de desarrollo y el crecimiento cultural) nos duelen y mucho. Pero si queremos llegar al fondo de la cuestión, hemos de tener en cuenta otras miserias, otras pobrezas. ¿No son suficientes las enumeradas más arriba? Pienso que no, pues existe la miseria moral, que hace a las personas caer en esclavitudes sin fin, por culpa suya, estropeando el sentido de la vida. Dirán que son libres para elegir el tipo de vida que ellos eligen. Ciertamente y es su responsabilidad. Pero también hay esclavitudes, como refirió el Papa Francisco en su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2015, que están originadas por condiciones sociales injustas impuestas por instituciones y personas concretas, que acarrean desigualdad respecto a los derechos, por ejemplo a la salud y a la educación. Es una miseria espiritual que se impone a personas concretas.
¿Cómo responder a estas miserias, pobrezas tremendas? Me temo que equivoquemos el camino y no encontremos una senda difícil, pero justa que se enfrente a esas miserias humanas. No es acertada, por ello, la postura de olvidarnos "de los demás (algo que Dios Padre no hace jamás),
Evidentemente estos proyectos se oponen a una economía de exclusión y de iniquidad, que dice el Papa en Evangelii Gaudium, 53, que muestra a las claras la grave carencia de orientación de las finanzas, que reduce al ser humano a la sola necesidad de consumo. ¿Nos sirve de ejemplo la corrupción y la evasión fiscal egoísta, o el estilo de vida que debilita el desarrollo y la estabilidad de los vínculos entre las personas? Manos Unidas, sí, denuncia las causas de la pobreza, pero indica y pone en marcha acciones concretas para acabar con ella. De nuevo, pues, los voluntarios de Manos Unidas, llaman a nuestras puertas con sus movilizaciones, sus trabajos para conseguir financiación para sus proyectos, que podéis perfectamente conocer en vuestras parroquias o entrando en toledo@manosunidas.org. Son proyectos agrícolas, sanitarios, de promoción de la mujer, educativos o de promoción social. Como organización de la Iglesia diocesana nos recuerdan sus acciones lo que dijo san Pablo: "Si un miembro sufre, todos sufren con él" (1 Cor 12,26). La caridad de Dios rompe esa cerrazón mortal en sí mismos de la indiferencia, a que nos hemos referido más arriba. Es lo que ofrece la Iglesia con sus enseñanzas y que queremos alcanzar con nuestro testimonio. Dios os pague vuestro interés y apoyo.
Arzobispo de Toledo
Primado de España





