Al comienzo del nuevo curso pastoral
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Mons. Julián Barrio Queridos diocesanos:
Con las palabras de san Pedro también os digo: "Revestíos todos de humildad en el trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios, más da su gracia a los humildes? Descargad en él todo vuestro agobio, porque él cuida de vosotros" (1Pe 5, 5.7).
Reiniciamos las tareas pastorales propias del quehacer ordinario en la vida diocesana. Los retos que se nos presentan no son pocos y hemos de afrontarlos transmitiendo la alegría del Evangelio en nuestra vida y manifestando nuestra presencia y pertenencia a la Iglesia diocesana.
Os recuerdo vuestro compromiso en las actividades parroquiales y diocesanas. Además de la Asamblea diocesana que tendrá lugar el 13 de septiembre y del objetivo concreto que nos propone el Plan Pastoral Diocesano para este curso pastoral con el lema: "Renovar desde Cristo nuestra comunión diocesana", pienso también en el discurrir del Sínodo diocesano en el que todos debemos sentirnos corresponsables y con determinación determinada como diría santa Teresa de Ávila, trabajar en los temas que se nos proponen a nuestra reflexión. Aún en las circunstancias difíciles es nuestro deber vencer el miedo con la fe, el cansancio con la esperanza, la indiferencia con el amor, confiandoen la inspiración y en la fuerza del Espíritu que nos enseñará lo que debemos decir y lo que debemos hacer.
Compartiendo las preocupaciones del Papa, también os animo a hacer una jornada de ayuno y oración, pidiendo sobre todo por la paz en un
mundo, herido por el mal. Nos unimos en ese propósito el viernes, 5 de septiembre, o cualquier otra fecha de este mes si en el día señalado no fuera
posible. Invito también a compartir esta iniciativa de la manera que consideren más oportuna, a los hermanos cristianos no católicos, a los que pertenecen a otras religiones y a los hombres de buena voluntad que peregrinan en nuestra geografía diocesana. Pido que tanto en la Catedral como en las parroquias de la Diócesis se celebre algún acto litúrgico con esta intención: oración ante el Santísimo, Vigilia de Oración, rezo del Santo Rosario, etc.
Encomendando los frutos pastorales de este curso al patrocinio del apóstol Santiago y a la intercesión de la Virgen María, os saluda con todo afecto y bendice en el Señor.
+ Julián Barrio Barrio,
Arzobispo de Santiago de Compostela





