Carta a los sacerdotes diocesanos ? Los Ejercicios Espirituales: tiempo de gracia y conversión

Carta a los sacerdotes diocesanos – Los Ejercicios Espirituales: tiempo de gracia y conversión

Agencia SIC

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Mons. Leonardo Lemos Mi querido hermano sacerdote: La Iglesia Diocesana, Madre, Maestra y Servidora, a veces con bastante esfuerzo, organiza a lo largo del año tandas de Ejercicios Espirituales para sacerdotes, lo hace con la finalidad de que todos, anualmente, aunque muchas sean las ocupaciones pastorales, podamos participar en estos medios que la Iglesia organiza para nuestra formación humana, espiritual y pastoral. Debemos convencernos de que estos días de retiro son imprescindibles para nuestro bien.

Del 16 al 21 de febrero, en la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales, en días previos al inicio del tiempo cuaresmal, se os ofrece otra oportunidad.

El papa Francisco, en su bellísimo y pragmático mensaje para la cuaresma nos presenta una reflexión sobre la miseria ?que no es pobreza-, y nos habla de tres tipos de miseria: material, moral y espiritual. Afirma que la miseria espiritual nos golpea cuando nos alejamos de Dios y rechazamos su amor. Si consideramos que no necesitamos a Dios, que en Jesucristo nos tiende la mano, porque pensamos que nos bastamos a nosotros mismos, nos encaminamos por un camino de fracaso.

En ocasiones se oye decir que no necesitamos los Ejercicios Espirituales, cuando afirmamos esto, corremos el riesgo de reducir toda nuestra existencia a pura funcionalidad y activismo, y puede avocarnos a situaciones muy

complejas que nos pueden alejar del gran plan de Dios sobre nosotros: la santidad.

Esta miseria espiritual, dice el Papa, va unida a la miseria moral que consiste en convertirse en esclavos del vicio y del pecado, dice Francisco en el mensaje para la cuaresma. También nosotros, los sacerdotes, debemos

cuidarnos y concedernos la atención que merecemos para estar a punto, y ser así unos testigos alegres del Evangelio de Jesucristo. Si dejamos el cultivo de nuestra vida espiritual y no le damos importancia a los medios que nos ofrece la Iglesia para ser mejores, corremos el riesgo de que se pueda hacer realidad lo que el papa Francisco nos dice en el mensaje antes mencionado: La miseria moral consiste en convertirse en esclavos del vicio y del pecado. ¡Cuántas familias viven angustiadas porque alguno de sus miembros tienen dependencia del alcohol, las drogas, el juego o la pornografía!.¡Cuántas personas han perdido el sentido de la vida, están privadas de perspectivas para el futuro y han perdido la esperanza!

Nosotros, los que hemos recibido el don del ministerio sacerdotal, no somos mejores o peores que los otros, somos personas de carne y hueso, y si no nos cuidamos nos puede pasar lo mismo que a los demás. Los Ejercicios Espirituales anuales y la asistencia a los retiros mensuales nos ayudan a alejarnos de lo que puede llegar a ser, en palabras de Francisco, un suicidio incipiente que terminará avocándonos a la desilusión, al desencanto, a la pastoral del lamento o, lo que es peor, a la perdida de la esperanza.

Te ruego, pues, mi querido hermano, que si todavía no has hecho tus Ejercicios Espirituales anuales, asistas a esta nueva tanda que tendrá lugar en nuestra casa Diocesana de Ejercicios. Puedes estar seguro de que será la más rentable inversión de tiempo que puedas realizar.

Os encomiendo a Jesús y a su Madre Santísima.

+ J. Leonardo Lemos

Obispo de Orense

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