TENIS
Alcaraz cumple su promesa y ya tiene el recuerdo de su primer Open de Australia
Carlos Alcaraz se tatúa el canguro por el éxito logrado en Australia

Carlos Alcaraz se tatúa el cangura
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Carlos Alcaraz Garfia ya luce un nuevo tatuaje, el que se ha hecho durante su estancia en California durante la disputa del Masters 1.000 de Indian Wells y que recuerda su reciente éxito en el Abierto de Australia.
El joven tenista murciano, quien a sus 22 años es el número 1 del mundo, eligió el animal más característico del continente oceánico, el canguro, para la última impresión de tinta en su cuerpo y la parte delantera inferior de su pierna izquierda es el lugar escogido.
Esa localización hace que el dibujo apenas sea visible durante sus partidos al ser tapado por el calcetín, pero al jugador, en un post colgado en su cuenta de Instagram, se le ve en una camilla mientras Joaquín Ganga, amigo personal, también vecino de El Palmar y que es su tatuador personal, realiza su trabajo sobre su piel. Este artista del 'tattoo' tiene estudio en Los Ángeles, además de en su localidad natal, y le hizo hueco en su cargada agenda a Carlos aprovechando que estaba en la zona.
El líder de la ATP, quien difundió la imagen representativa del triunfo logrado el 1 de febrero en Melbourne sobre el serbio Novak Djokovic (2-3, 6-2, 6-3 y 7-5), ya conquistó los cuatro torneos de Grand Slam -tenía el Abierto de Estados Unidos (2022 y 2025), Wimbledon (2023 y 2024) y Roland Garros (2024 y 2025)- y todos esos éxitos encuentran sitio en las extremidades de Alcaraz.
El nuevo tatuaje se une a los ya que tenía y que empiezan a ser unos cuantos. Así, figuran el de su primer título en el major estadounidense -la fecha 11-09-2021 en la parte posterior del brazo izquierdo- y también cuando se estrenó como campeón en Roland Garros -la Torre Eiffel y la fecha 09-06-2024 en la pierna izquierda por encima del tobillo- y en Wimbledon -una fresa con el 16-07-2023 en el tobillo derecho-.
Igualmente se tatuó en el reverso de su brazo izquierdo la estatua de la libertad y el puente de Brooklyn por su segundo US Open y, bastante tiempo antes, las tres C en alusión a la frase que acuñó su abuelo paterno al darle un consejo infalible para manejarse tanto en la vida como en el tenis -cabeza, corazón y cojones-. Esa impresión parece en su antebrazo izquierdo.
En todo caso, aún hay espacio, especialmente en la parte derecha de su anatomía, para varios grabados más y en el anhelo del tenista, como él mismo ha dicho, está el de añadir algo más de tinta para la que sería su primera Copa Davis con España