Antonio, mayorista: "El pescado está muy caro, si tenían que traer 50 cajitas en el barco, vienen con dos, hay bastante escasez"

La falta de capturas en la costa gallega dispara los precios y complica el día a día de los mayoristas que surten a la hostelería y a las colectividades

José Manuel Nieto

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Antonio, un mayorista de pescado de Ourense con 35 años de oficio, ha compartido en el programa 'Poniendo las Calles' de COPE, con Carlos Moreno 'El Pulpo', la difícil situación que atraviesa el sector. Con una jornada que empieza a las 2:15 de la madrugada, Antonio se enfrenta a diario a un mercado marcado por la incertidumbre. "El pescado está muy caro, en general está caro", afirma, señalando que el principal problema es la "bastante escasez" de producto, una situación que, como ocurre con el aumento del precio en otros alimentos básicos, afecta a toda la cadena.

Barcos que vuelven casi vacíos

El origen del problema es claro: los barcos no están pescando lo suficiente. Antonio explica que, si bien hasta hace poco el mal tiempo impedía a la flota salir a faenar, ahora el problema es que, simplemente, "no hay demasiado pescado". Esta escasez se debe a múltiples factores, como el cambio de zona de algunas especies por la temperatura del agua o un exceso de barcos para los recursos disponibles. Esta realidad del sector primario se ve agravada por otros factores externos, como el encarecimiento de los carburantes.

La consecuencia directa es dramática y la resume con una imagen muy gráfica: "Si tenían que traer 50 cajitas en el barco, vienen con 2 cajitas". Esta drástica reducción de las capturas obliga a repartir muy poco producto entre muchos compradores, lo que dispara la tensión y los precios en la lonja.

Si tenían que traer 50 cajitas en el barco, vienen con dos"

Archivo Cope

Barco pesquero gallego

La odisea de surtir a la hostelería

Para mayoristas como Antonio, que surten a la hostelería, colegios y residencias de Ourense, esta situación convierte su trabajo en un reto diario. "Tú tienes los encargos, la gente encarga... y el problema es tuyo, intentar conseguirlo", explica. Mientras que el pescado de acuicultura ofrece cierta seguridad al poder encargarse con antelación, el pescado salvaje es siempre una "sorpresa".

Esta incertidumbre obliga a estar pendiente de "mirar un poco la oportunidad", como encontrar unos "lenguaditos buenos" no previstos y comprarlos para intentar venderlos después. El precio final que paga el consumidor en un restaurante, por ejemplo, en Madrid, donde un lenguado de Coruña puede costar 35 euros, se entiende mejor cuando Antonio revela que "lo pagamos muchas veces a ese precio" directamente en la subasta de la lonja cuando hay escasez.

El mito del pescado de Madrid

A pesar de las dificultades y de la fama del producto local, Antonio aborda un conocido dicho. Aunque en Galicia son conscientes de tener un "pescado extraordinario", existe la creencia popular de que el mejor producto acaba en la capital. "Siempre dicen que en Madrid está el mejor pescado", comenta. Como le ocurre a otros profesionales del sector primario, la capacidad de compra de los grandes mercados marca la diferencia.

EFE

Varias merluzas expuestas para su venta en una pescadería de un mercado de abastos de la localidad de Viveiro

Siempre dicen que en Madrid está el mejor pescado"

Antonio explica que los remitentes que envían mercancía a grandes mercados como Madrid "son capaces de pagar la merluza, pues, a 30 euros", un precio al que los mayoristas locales no siempre pueden llegar. No obstante, defiende con orgullo que "por tener pescado también lo tenemos bueno". Tras 35 años en el sector, ha sido testigo de una gran transformación, marcada ahora por la tecnología: "ahora trabajamos mucho con WhatsApp", concluye.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.