La parroquia de Barcelona volcada con los sintecho: "Acogemos a enfermos recién salidos del hospital que dormían en la calle"
Peio Sánchez, párroco de la Iglesia de Santa Ana, en el centro de Barcelona, asiste a más de 450 personas al día en plena ola de frío que se ha cobrado la vida de seis personas en Cataluña

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Madrid - Publicado el
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La borrasca Francis ha desplomado los termómetros en toda España, agravando la situación de las personas que viven en la calle. Según el Instituto de Salud Carlos Tercero, más de 1.000 personas mueren de media al año por las bajas temperaturas. En Barcelona, esta semana se han alcanzado los –2,5 grados por la noche, la temperatura más baja desde 2018, y solo en Cataluña ya han fallecido seis personas sin hogar en las últimas cinco semanas a causa del frío.

En este contexto, la iglesia de Santa Ana, ubicada en plena Plaza de Cataluña, se ha erigido como un refugio climático para los más vulnerables. Su párroco, Peio Sánchez, explica que atienden cada día a cerca de 450 personas. Este año han repartido 141.800 servicios de comida y acompañado a 3.850 personas, lo que demuestra que “la realidad del sinhogarismo es una realidad muy fuerte, no solo en pleno invierno, [...] sino una realidad permanente”.
Jóvenes y mujeres, los más vulnerables
El perfil de las personas que acuden a Santa Ana es variado. “Mayormente, nos encontramos con personas sin documentación, frecuentemente de África, pero también un numeroso grupo de América Latina”, detalla Sánchez. El párroco destaca la “máxima vulnerabilidad” de muchas mujeres y de los jóvenes que llegan con ganas de trabajar pero “se encuentran sin documentación y en la calle directamente”.

La acogida es integral. La iglesia no solo ofrece un comedor, sino también un servicio de atención médica con 50 doctores voluntarios, acompañamiento psicológico para traumas, orientación laboral y apoyo espiritual. Ahora mismo, dan cobijo en el templo a 15 personas de especial vulnerabilidad: “un grupo de mujeres, una de ellas embarazada, un grupo de jóvenes de 18 años y también a dos enfermos recién salidos del hospital que estaban durmiendo en la calle”.
Críticas a la falta de respuesta institucional
Tanto Peio Sánchez como el cardenal de Barcelona, Juan José Omella, apuntan a la falta de acción por parte de las administraciones. “La administración no responde suficientemente, es necesario coordinar mucho más las iniciativas”, lamenta el párroco. Sánchez pide al Ayuntamiento una red de acogida en los barrios, a la Generalitat un servicio de derivación a todo el territorio y a la administración central que facilite “cauces de regularización”.
Sánchez denuncia situaciones límite, como la de personas que, a pesar de tener un empleo, no pueden salir de la calle. “Nos estamos encontrando con algunos que están trabajando a media jornada, de forma legalizada, pero no encuentran habitaciones para vivir”, explica. Para él, la solución no es solo económica: “Nuestra sociedad tiene mucha más capacidad para resolver este problema. No solo es un asunto de dinero, sino que es un asunto de potenciar los recursos sociales”.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



