Los NFT: la revolución del arte digital

Madrid - Publicado el - Actualizado
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Cuando compras algo de calidad normalmente lleva consigo un certificado de autenticidad, es decir, un papel que confirma que lo que has adquirido es original y no una imitación. Pero ¿Qué ocurre cuando lo que obtienes es una obra digital, es decir, no material? ¿Qué o quién te asegura que lo que has comprado es auténtico?
Pues lo hace un NFT. Sus siglas traducidas al castellano significan Token no Fungible, un certificado de autenticidad digital para las obras en dicho formato. Usan la misma tecnología que las criptomonedas y poseen validez jurídica tal como nos informa la abogada especializada en Propiedad Intelectual y Derecho de nuevas tecnologías e Internet, Cristina Villasante.
"Tiene validez jurídica porque en nuestro ordenamiento jurídico los documentos electrónicos, esto no dejaría de ser una operación, un documento electronico, un certificado emitido electrónicamente, pues logicamente tiene esa validez jurídica. A la hora de utilizar un NFT en un juicio y poder demostrar la autenticidad de una obra a través de un NFT pues habría que evaluar cómo se ha llevado a cabo, cómo se ha emitido ese certificado electrónico y cuáles son los elemntos de prueba que nos permiten acreditar esa autenticidad", explica la especialista.
El funcionamiento de un NFT es sencillo. Se trata de plasmar en la obra un identificador con el nombre del autor y su valor inicial. Puede estar plasmado en un vídeo, un audio, un texto o un archivo comprimido. De esta forma su duplicación y reemplazo es imposible. Un NFT asegura al comprador que lo que tiene es auténtico, realizado por artista, al igual que este inserta un NFT en su producto para segurar a tus clientes que lo que están comprando no es una réplica o una imitación.
Al arte digital se le denomina criptoarte. El artista trasnforma su arte material en virtual, quedando protegida y encriptada, y de esta manera se garantiza tanto su autenticidad como la autoría de la misma.
Esto ha supuesto un hito en la compra-venta del arte y de la que muchos artistas se han podido beneficiar. Uno de ellos es el español Javier Arrés, considerado uno de los pioneros del crioptoarte.
“Lo que nos aporta es la posibilidad de vender obras digitales originales únicas”, explica Javier.
“No había un mercado del arte porque no se podría segurar ni demostrar que eso era la obra única y original. Lo que esto ha hecho es crear el mercado del arte”.
En cuanto al coste de la inserción de NFT en obras de arte Javier dice que oscila entre los 80 y los 250 dólares y que depende del día y la hora.
Pero, al igual que se puede falsificar y duplicar un cuadro de Van Gogh, también una obra digital. Ahora bien ¿Se puede falsificar un NFT? El experto en ciberseguridad, Deepak Daswani.
“No se puede falsificar el problema es el que sucede siempre al hablar de Internet. Se puede suplantar la identidad del autor para emitir un NFT falso” , dice Daswani.
El avance de la tecnología ha hecho que prácticamente vivamos en un mundo digitalizado hasta el punto de que el propio arte se ha desprendido de su forma física.



