Javier Quintero, psiquiatra: “El alcohol afecta a la cabeza y hay una mayor incidencia de trastornos de ansiedad y trastornos depresivos. Aumenta el riesgo de cáncer”
El médico explica en 'La Tarde' los riesgos ocultos de consumir alcohol, aunque sea de manera esporádica, para nuestro cuerpo y nuestra mente
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Piensa en los planes que sueles hacer los fines de semana y lo que suele acompañarlos. Aquí suele haber un denominador común: quedas con amigos, familia o pareja, y lo haces acompañado de una cerveza o una copa de vino. Porque sí, consumimos alcohol, aunque de forma esporádica, cuando hacemos alguna actividad de ocio.
Es verdad que, en el caso de España, es cultural, porque solemos socializar alrededor del alcohol, para las fiestas, para las reuniones, o para conocer a una persona. Y aunque lo hagamos de forma ocasional, lo cierto es que afecta, y mucho, a todo nuestro cuerpo.
Ambiente en un bar de Sevilla
Por afinar un poco los datos, en España la mayoría de la población, más del 75% entre 15 y 64 años ha bebido alcohol en el último año y cerca del 10% lo hace a diario. Y aquí viene lo curioso: Hay estudios que dicen que beber con moderación puede ser bueno para el corazón, mientras que otros aseguran que el único alcohol realmente saludable es cero, es decir, absolutamente nada.
Aquí nos preguntamos quién tiene la razón y, en ese caso, preguntamos también cómo afecta el alcohol a nuestro cerebro. Es en lo que nos ilumina el psiquiatra Javier Quintero, que se pasa por 'La Tarde' para hablar sobre los efectos nocivos del alcohol.
¿Puede ser bueno para tu salud?
Seguro que alguna vez has escuchado eso de que tomar una copa al día de vino puede tener efectos beneficiosos para la salud, y que puede ayudar a un correcto funcionamiento del corazón.
Pero, ¿qué tiene de cierto eso? El psiquiatra Javier Quintero aclara si el alcohol, consumido en pequeñas cantidades, puede ser bueno para la salud. “Beber una copa de vino en un acto social de manera relajada y sostenida en el tiempo no tiene tanto impacto que de repente un consumo muy episódico, muy circunscrito, de una noche de copas donde consumes a lo mejor menos cantidad de alcohol que en toda la semana tomándote una copa de vino al día” empezaba diciendo.
El problema viene, como decía, en que, viendo que con un consumo esporádico no pasa nada, tendemos a aumentarlo y a convertirlo en una especie de refugio emocional. “Nadie va a encontrar la solución en el fondo de un vaso. Es decir, es cierto que el alcohol produce un efecto relajante al inicio, con lo cual, tiene ese punto de alguna manera de desinhibición también, pero no podemos utilizarlo como esa forma porque entonces esa es la vía de acceso hacia un consumo perjudicial o un consumo patológico” confesaba.
El problema empieza a ser, como decía, en que lo convertimos en un patrón y llegamos a necesitarlo y depender de él.
Los riesgos no son solo físicos
Sabemos, porque así nos han educado, que el alcohol es nocivo para la salud y que, abusar de él, puede meternos en serios problemas. Entre otras cosas, porque se convierte en una adicción y es una droga más, pero, claro, al estar legalizada, nos da la sensación de que podemos consumirla.
Pensamos que, claro, si abusamos del alcohol, se va a resentir nuestro organismo, empezando por el hígado. Pero, sin embargo, no es lo único. “Una de las características del alcohol a largo plazo son alteraciones cognitivas, alteraciones emocionales y, por supuesto, alteración en el sueño” empezaba diciendo.
Consumo de alcohol en menores
“También tiene aumento de riesgo de cáncer, aumento del riesgo cardiovascular, es decir, que tenemos que tener en conjunto la visión del impacto del consumo de alcohol sobre la salud” decía.
Y es que, como apuntaba el doctor, consumir alcohol puede desarrollar en ti trastornos psiquiátricos que pueden ser irreversibles. “Tiene un impacto directo en lo que es el funcionamiento de nuestro sistema central. El alcohol no solamente toca el cuerpo, sino que puede afectar también a la cabeza y sin duda hay una mayor incidencia de trastornos de ansiedad y trastornos depresivos en gente con que ha consumido alcohol” sentenciaba.