La foto: "El hijo necesita que la madre le siga dando sus entrañas"
La foto del día de Fernando de Haro.

La foto: "El hijo necesita que la madre le siga dando sus entrañas"
Madrid - Publicado el - Actualizado
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La foto que me ha llamado la atención llega de Turquía.
La imagen tiene en el centro un primer plano de una madre con los ojos cerrados. Se llama Hawa: la cara ancha, las cejas largas, los labios delicados, los ojos cerrados. Hawa se cubre la cabeza con un pañuelo negro. Entorna los párpados y ladea la cabeza para sentir mejor la breve caricia de su hijo. El chico está en esa edad en la que los muchachos vienen y se van poca veces con dulzura, las más con gesto desabrido y amargo, sin ciencia de sí mismos, desorientados, dolidos, sin saber gobernarse, sin encontrar un destino que merezca sus energías y les aquiete. Los muchachos con frecuencia se comportan como si todo se les debiera y nadie les hubiera pagado. Como si el reproche fuera lógico y el improperio justo.
La madre piensa que todo eso no cuenta, que cuando toca firmeza toca firmeza, que cuando toca golosina toca golosina. La madre sabe que su hijo tiene sed de noches inmensas, de luceros sin pestañas, ganas de torcer el mundo, necesidad de un tiempo que no se haya dormido. La madre sabe que ella no puede calmar la crecida, el río tiene fuentes sin fin y ella es solo una mujer, su marido es solo un hombre. La madre sabe que el hijo se araña de tanto buscarse. Y la madre no echa cuentas de los desplantes, no hace números de los desaires y de los desvíos. El hijo necesita tiempo, un año, diez años, cien años para pronunciar su nombre con ternura.
El hijo necesita la paciencia, la libertad, la tenacidad de la madre, necesita que le siga dando sus entrañas.



