La foto: “Hay que entrenarse mucho para ver las cosas como son”
La foto del día de Fernando de Haro

La foto: “Hay que entrenarse mucho para ver las cosas como son”
Madrid - Publicado el - Actualizado
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La foto que me ha llamado la atención viene hoy desde Turquía, del epicentro de ese terremoto que queremos olvidar. La protagonista del retrato es Fatma. Ha pasado más de una semana debajo de los escombros. Más de una semana luchando contra la esperanza que resurgía una y otra vez. Más de una semana diciéndose que tenía que prepararse para morir. Más de una semana en la oscuridad. Ahora yace en una camilla y le han arropado con una de esas mantas doradas que usan los servicios de rescate. Fatma está rodeada de costaleros, bomberos de la vida, con cascos rojos, blancos, amarillos. Fatma, a la que no se le ve la cara, levanta los brazos, levanta las manos, levanta los índices señalando al cielo.
Fatma, como los futbolistas que han metido un golazo, le da las gracias a Dios con su gesto. Fatma, como los que han sufrido un cáncer, como los que han sobrevivido a un accidenté grave, ve el mundo con otros ojos. Con ojos sorprendidos, con ojos agradecidos. Se da cuenta que hasta ahora había dado por supuesto que el sol siempre saliera triunfante de su lucha contra las tinieblas, había dado por supuesto que los pájaros volaran, que hubiera invierno y verano, había dado por supuesto estar viva.
Fatma sale del infierno con un solo propósito: no volverá a entretenerse con tonterías, a perder el tiempo, a distraerse, a posponer la alegría. Sale dispuesta a a beberse el instante como se bebe un chocolate espeso. Pero Fatma volverá, lo sabemos, a dejarse atrapar por minucias. Hay que entrenarse mucho para ver las cosas como son.



