

"Un gobierno que prioriza su imagen por encima del sufrimiento humano, se aleja de la gente a la que dice representar. Y esa es una crítica que no es solamente personal, es política y profundamente humana"
La comunicadora de 'La Tarde' habla de las víctimas del accidente de tren de Adamuz, que a día de hoy, siguen exigiendo soluciones
- 2 min lectura | 3:05 min escucha
Quiero hablar contigo de una carta que duele directamente la piel. No es un comunicado oficial, no es tampoco un titular rápido. Es una carta abierta al presidente del gobierno, Pedro Sánchez, escrita por Fidel Sainz, hijo de Natividad de la Torre, que es una de las víctimas mortales del accidente de Adamuz del pasado 18 de enero.
Así lo contaba Fidel aquí en COPE. Nada más conocer que su madre había fallecido en ese accidente de Adamuz. Ese día, hace poco más de tres semanas, dos trenes de alta velocidad colisionaron en Córdoba. Murieron 46 personas, casi 300 resultaron heridas y ahí se quedó con una pregunta que no se borra. ¿Cómo pudo ocurrir algo así en una red ferroviaria de las más extensas y modernas de Europa? Fidel ha escrito su carta tras la intervención de Pedro Sánchez ayer en el Congreso de los Diputados después de que el presidente defendiera que su gobierno va a invertir más en el sistema ferroviario.
Reforzar el mantenimiento, dotar de más personal al sistema ferroviario. Promesas que en teoría suenan bien, pero lo que Fidel reclama no se compra con euros. Él lo dice con una claridad tremenda. Escuchar promesas de inversión como reacciona la tragedia es reconocer implícitamente que antes no se hizo lo suficiente. Y escuchar excusas en lugar de asumir responsabilidades es un golpe más para quienes ya no podemos abrazar a nuestros seres queridos. Fidel no habla de cifras, habla de una madre que no volverá y resume su dolor en una frase que taladra cualquier jerga política. Mi madre no era un daño colateral, dice. Mi madre era una vida. Y creo que aquí precisamente está lo esencial.
No se trata solo de reforzar redes ni de gastar millones en mantenimiento. Se trata de reconocer el error, pedir perdón sin matices y asumir responsabilidades cuando el Estado falla. El dolor no entra en estadísticas ni se consuela con declaraciones grandilocuentes. Fidel añade algo que deberíamos escuchar con atención. Un gobierno que prioriza su imagen por encima del sufrimiento humano se aleja de la gente a la que dice representar. Y esa es una crítica que no es solamente personal, es política y profundamente humana.



