El poder de la música de Semana Santa en tu cerebro: "Son ritmos binarios que nos conectan con la sensación de tristeza y dolor y con las personas que están llevando los pasos"
Los ritmos lentos, los timbres penetrantes y el contexto visual activan a la vez la emoción, la memoria y el significado personal en el cerebro sin que te des cuenta

Madrid - Publicado el
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La música de Semana Santa tiene la capacidad de emocionarnos, ponernos la piel de gallina e incluso hacernos llorar. Pero, ¿qué ocurre en nuestro cerebro cuando escuchamos una marcha procesional?
La doctora en neurociencia, músico y profesora de la Universidad de Burgos, Manuela del Caño, ha explicado en 'La Tarde' de COPE las claves de este fenómeno que conecta directamente con nuestras emociones y recuerdos más profundos.
Un cerebro 'a tope' de emociones
Según Del Caño, esta música activa el cerebro a múltiples niveles. Por un lado, llega a través de un canal directo a la amígdala, "la zona de las emociones más intensas". Por otro, activa el hipocampo, recuperando recuerdos autobiográficos y evocando la infancia, convirtiéndose en parte de nuestra "banda sonora". Como resume la experta, ante una marcha procesional, "realmente tenemos el cerebro a tope de emociones, de estímulos y de sensaciones".
Las características musicales son clave en este proceso. Las marchas se basan en "ritmos binarios tipo marchas, bastante lentos que nos conectan con ese andar que nos transmite sensación de tristeza, de pesadez, de dolor", señala la neurocientífica. A esto se suman los "timbres penetrantes de las cornetas, que son como pequeños gritos, sollozos, llantos", y que se potencian con los estímulos visuales de las procesiones.
Realmente tenemos el cerebro a tope de emociones, de estímulos y de sensaciones"
Doctora en neurociencia, músico y profesora de la Universidad de Burgos
La sorpresa del reguetón
Durante la entrevista con Pilar García Muñiz, la experta también ha explicado cómo actúa en nuestro cerebro otro tipo de música completamente diferente: el reguetón. Manuela del Caño citó un estudio de la revista NeuroScience de 2021 que concluyó que el reguetón, incluso sin letra, activa más ciertas áreas del cerebro que la música clásica, como las zonas auditivas y las relacionadas con el movimiento.
La explicación reside en la predicción. El cerebro "ha evolucionado para predecir", y el patrón repetitivo del reguetón "nos permite predecirlo mejor y nos genera una sensación de bienestar", facilitando el movimiento.
Del Caño concluye con una idea clara: "Nos demuestra que quizás en según qué situaciones y según para qué cosas, una música puede ser mejor que otra, pero en todos los casos siempre va a ser buena".
En según qué situaciones, una música puede ser mejor que otra, pero en todos los casos siempre va a ser buena"
Doctora en neurociencia, músico y profesora de la Universidad de Burgos
Ocho horas de música en procesión
En 'La Tarde' también hemos contado con el testimonio de Álvaro Pérez, director de la banda Cruz de Humilladero de Málaga. Pérez describió el esfuerzo que supone tocar en Semana Santa, con jornadas de hasta ocho horas y una formación de unos 120 músicos. Este trabajo, aunque agotador, se ve recompensado por "la gratitud del trabajo que llevamos haciendo todos estos meses".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




