La foto del día: "Tienen los abuelos la tarea de darse cuenta de estar vivos"
Fernando de Haro analiza una nueva fotografía para 'La Tarde'

Madrid - Publicado el - Actualizado
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La foto que me ha llamado la atención la pública hoy el diario ABC. Es una imagen tomada, con toda probabilidad en el norte de España porque los cuatro personajes que aparecen retratados de espaldas van frescos. Pero el parque descuidado por el que pasean tiene la hierba, que no es cesped de jardín, todavía verde. Solo lejos de los rigores de la meseta donde la paja es oro abrasado desde hace semanas, el pasto no se ha convertido en rastrojo. Pasean los cuatro personajes quizás entre abedules, avellanos, quizás laureles, pero no se ditingue bien en la imagen.
La abuela con un vestido camisero de topos, el abuelo con un sombrero de paja muy señorial y con una camisa de manga corta clara.- El abuelo y la abuela andan despacio, con una nena cogida de las manos. La nena tiene solo un año y poco y se le nota en el modo en el que echa el paso, todavía torpe, todavía inseguro. La niña no sabe todavía hablar. Si habla el nieto, mayor, más formalito, el nieto que de la mano izquierda del abuelo. Será, por fuerza el paseo corto, que no se puede ir muy lejos, con esta compañía. Quizás hasta el banco que se ve unos metros delante. Es el paseo de la paciencia, que ya no tienen los abuelos prisa por llegar a ningún sitio, que en este tiempo en el que viven más que llegar a algún sitio, se espera que las cosas le lleguen a uno, ya no hay tareas como las de otro tiempo, urgencias como las de otro tiempo, la urgencia de los abuelos es que las cosas vengan y estar uno en ellas, y darse cuenta, que bien pensado darse cuenta es una gran tarea.
Tienen los abuelos la tarea de darse cuenta de estar vivos, de hacerse las preguntas que se quedaron olvidados y de sacar a pasear y de cuidar al nieto y a la nieta, que es una gran tarea, una tarea de la que se no verá el final. El abuelo y la nieta seguramente no verán a los nietos convertidos en un hombre y una mujer de provecho, en alguien que sabe salir adelante, en gente útil, y es eso, precisamente lo que hace diferente el modo de cuidar de los abuelos que están en el paso que ahora da la nena, en el instante de este preciso paso, en sostener, acompañar, desafiar a la nieta en el paso del instante, no hay otro modo mejor de cuidar, sostener, acompañar, libres ya del futuro, y eso lo saben el nieto y la nieta.



