Boletín

De todo a nada: el drama de los refugiados

El dolor de abandonarlo todo: la familia, los sueños, el trabajo y toda una vida por supervivencia

Audio

 COPE.es

COPE.es

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 16:20

Horror y persecución, multitud de casos se acumulan en las administraciones españolas. Demasiados. Nadie abandona su casa si no es por extrema necesidad. Los que se han visto obligados a emigrar, son seres humanos que buscan la paz y la felicidad, solo eso. Proceden mayoritariamente de países de Latinoamérica, África y Oriente Próximo.

¿Qué hace el mundo desarrollado para evitar que tanta gente sufra? En España se han presentado más de 45.000 solicitudes de asilo en los primeros cinco meses de 2019, casi las mismas que en todo el año 2018. Son datos del Ministerio del Interior pero, ¿cuántas se atienden? ¿Está haciendo España todo lo que puede?

En la Noche de COPE han querido dar su testimonio dos mujeres, madres inmigrantes, pongamos que se llaman María y Marisol, del Salvador y Colombia

Huyeron del peligro, de la inestabilidad y de las amenazas de muerte que recibieron. Los hijos de Marisol llegaron incluso a ser disparados. Como cualquier madre, ellas harían lo que fuera por sus hijos, por lo que han elegido España como destino para empezar una nueva vida, por la seguridad y el idioma. 

María señala lo difícil que supone desarraigarse de sus orígenes: “me tocó dejar mi país dejando todas mis cosas, todos mis sueños y tuve que venir a este país a construir algo nuevo”. Marisol siente lo mismo que María y sueña con volver a su tierra algún día. 

Ambas tenían una vida ya hecha en sus países de origen. María destacaba: “Yo en el Salvador lo tenía todo, una estabilidad, mi casa, mi carrera, mi negocio, mis hijos tenían un futuro brillante en el fútbol, nunca me había imaginado en estas circunstancias”.

Sin embargo, agradecen a todos aquellos que les han ayudado. Una de estas personas es Patricia Fernández de Coordinadora de Barrios. Denuncia la existencia de una fractura entre lo que la sociedad quiere y lo que las instituciones hacen: “España es un país solidario, un país amable formado por personas que cuidan de personas”. 

Quiere resaltar que su trabajo no consiste en caridad, sino que consiste en dar a las personas aquello que les corresponde por derecho. Ya que en ocasiones, los que se han visto obligados a dejar su tierra, tienen que pasar hasta cuatro meses y medio en la calle, con sus hijos. 

Lo más