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Los trabajos del futuro... y del presente: organizador profesional

Adelaida Gómez es organizadora profesional y fundadora de la Escuela de Orden

Adelaida Gómez. IMAGEN: ORDEN STUDIO.COM COPE.ES

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Tiempo de lectura: 2' Actualizado 13:57

Ser organizador profesional se puede decir que es la profesión del presente y este trabajo ha venido para quedarse. Aunque puede resultar una profesión desconocida muchas personas, Adelaida Gómez explica los dos elementos claves para poder ser organizador profesional. “Hay que tener vocación de ayuda a los demás y un amor incondicional por una vida en equilibrio, ordenada y organizada”, cuenta en 'La Noche de COPE'. “Un organizador profesional ofrece diferentes servicios como asesoramiento en organización y orden, gestión de espacios, de tiempo, organización de cualquier estancia de un hogar o del trabajo”, añade.

Esta profesión no tiene una formación reglada pero si alguien desea dedicarse a ello, debe dirigirse a la Asociación de Organizadores de España, de las que Adelaida es una de las socias fundadoras y aquí recibirán tanto información como formación, ya que “hay que tener unos conocimientos mínimos sobre la organización profesional, no vale solo con ser organizado. Hay que saber de inteligencia emocional y de técnicas organizativas y procesos”.

En la Escuela del Orden se imparte un curso de seis módulos en el mundo de la organización, para conocer por una parte, la parte técnica y los procedimientos y por otra parte, el trato con el cliente. “Para poder ayudar y entender a los demás, primero me tengo que conocer por dentro y por fuera”, dice la fundadora, que además es una organizadora especializada en ayudar al orden emocional y mental de las personas. Por esta razón, es muy importante que el organizador sepa empatizar con el cliente. “Empatizar es necesario y es una de nuestras herramientas más importantes a la hora de trabajar, pero el peligro de los organizador profesional es cargarse con los problemas de los demás en su espacio personal”.

“Lo que nos diferencia a unos organizadores de otros, es que algunos te organizan todo y yo trabajo mano a mano con mis clientes, necesito como profesional tener la garantía de que te voy a ayudar para que no tengas que necesitar más, pero yo no puedo ayudar a nadie que no quiera ser ayudado, ya que la iniciativa tiene que venir de la persona sino es imposible ayudar. El cliente debe estar convencido de que se le va a enseñar a ordenar su vida o su empresa”.

El presupuesto para contratar estos servicios va en función del planteamiento, ya que “depende del ritmo de cada cliente y el contenido del espacio en cada casa”. Y a pesar de que las personas esperan recibir una fórmula mágica, Adelaida reconoce que es “una cuestión de consciencia y de fuerza de voluntad. Por ejemplo, el secreto para tener un armario ordenado o cualquier otro espacio, es ser consciente de lo que uno tiene y devolver cada acosa a su lugar cada vez que se usan”. 

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