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    Pilar Cisneros y Fernando de Haro

50 años de la tragedia olvidada de Los Ángeles de San Rafael

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Álex Ibáñez

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 16:18

Tal día como hoy hace 50 años, 500 personas acudían a la convención anual de la empresa de supermercados SPAR en uno de los restaurantes del complejo turístico Los Ángeles de San Rafael, en Segovia. El suelo y el techo de una de las salas, que precisamente se inauguraba ese día, se vinieron abajo sepultando a cientos de personas. 58 fallecidos y más de 150 heridos fue el balance de un accidente que la opinión pública primero y la justicia después atribuyeron a un hombre: Jesús Gil Gil, promotor y propietario del complejo.

El que 'a posteriori' sería alcalde de Marbella fue condenado a cinco años de cárcel por imprudencia temeraria y homicidio involuntario. Sin embargo, después de dos años entrando y saliendo de la cárcel de manera intermitente acabó siendo indultado.

Todo parecía indicar que el derrumbe se produjo por una negligencia en la construcción debido a las prisas para inaugurar. Una hipótesis que luego la Justicia acabó por confirmar.

Mari Carmen Torquemada perdió en aquel fatídico día a su padre y a su madre. Es la 5ª de 6 hermanos y por entonces tenía 21 años: “Yo a la una y media de la tarde les di un beso...y no les volvía a ver”. Además, asegura que también tuvo suerte: “Los hermanos pequeños solíamos ir a ese tipo de fiestas pero ese año no quisimos ir”.

Lejos de paralizarse, se pusieron rápidamente a buscar a sus padres: “Mis hermanos fueron al lugar del accidente y mis hermanas a los hospitales. Yo me quedé en casa esperando por si llamaban”. Y tristemente, la llamada se produjo, pero para confirmar las peores noticias: “Primero nos dijeron lo de mi madre y luego nos contaron que a mi padre lo habían llevado a El Espinar. Mis hermanos fueron con la esperanza de que solo estuviera herido, pero no era así”.

Para ella está claro que esa inauguración nunca se debió producir: “La sala no era ni una sala, era una nave sin terminar, sin cristales y la habían estado secando esa misma noche. Le advirtieron que no metiera tanta gente ahí pero no hizo caso”.

“Es muy duro, porque van a pasar un día agradable y encuentran la muerte de manera inesperada”, concluye Mari Carmen. Este sábado se rinde un homenaje a las víctimas en la Catedral de Segovia.

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