Antonio Herraiz: "Torra no puede mantenerse en el desafío permanente a la ley"

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La semana comienza en Cataluña con la resaca de dos manifestaciones muy distintas. La convocada por los separatistas terminó el sábado, una vez más, con graves disturbios y con la policía acorralada por los violentos. En la marcha del domingo para reclamar la unidad de España no se quemó ningún contenedor y las piedras contra los agentes tornaron en besos y en ramos de flores.
Dos semanas después de la publicación de la sentencia te preguntarás, ¿Y ahora qué? Es evidente que Torra no puede mantenerse en el desafío permanente a la ley. Además, el proceso ha levantado una evidente división en el propio Gobierno catalán en el que cada vez hay más voces que piden nuevas elecciones. Aunque traten de dar muestras de unidad, el frente separatista tiene enormes fugas de agua y en Esquerra han abierto ya la batalla para suceder al inhabilitado Junqueras.
En las calles, los CDR esperan cualquier hueco para hacerse notar. Hoy el despliegue policial les ha impedido cortar la autopista en el peaje de la Junquera. Sí han conseguido de nuevo boicotear la línea 3 de cercanías en un tren con destino Hospitalet. Han quemado maderas y neumáticos cerca de Puigcerdá y el tren ha estado parado más de media hora. Como ven la violencia que los separatistas tratan de blanquear suma y sigue. En distintos grados, pero no cesa.
En el exterior, se siguen analizando las posibles consecuencias de la muerte de Al Bagdadi. Era el líder del grupo terrorista Estado Islámico y en una operación de EEUU se inmoló junto a sus tres hijos tras ser acorralado. Los expertos en terrorismo yihadista no tienen dudas. El relevo va a ser inmediato y los planes asesinos de este grupo obligan a los países señalados a no bajar la guardia.



