Antonio Herraiz:"La información oficial sigue chocando con la realidad y el descontrol en muchos puntos"

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Para saber la evolución real del coronavirus tenemos dos termómetros. Uno es el oficial. Sanidad insiste en que no hay motivos para la alarma, Fernando Simón bromea con meterse el dedo en la nariz, y la realidad es que la pandemia sigue descontrolada en muchos puntos y alterando de forma sustancial la vida de los ciudadanos.
No sólo eso, la presión hospitalaria por el coronavirus sigue subiendo. Madrid lidera este crecimiento. La ocupación de camas de hospital por pacientes con coronavirus se acerca al 20%. Hace dos semanas era del 9%. Hoy nos hemos detenido en las Unidades de Cuidados Intensivos. En Cataluaña hay 127 pacientes en UCI Y 304 en Madrid.
Por una de estas unidades pasó a principios de marzo Carlos Orellana. Estuvo ingresado en la UCI del hospital 12 de octubre 9 días. En total, permaneció ingresado un mes: “El señor que me bajaba me preguntó '¿Tú sabes cómo estás? Te vamos a tener que entubar', digo 'No me digas y ¿eso es grave? ''Pues hombre es peligroso, pero la gente sale, tú tranquilo' y yo decía 'No me lo creo”. Estás consciente de todo, por muy malo que estés, de lo que está ocurriendo y la verdad es que fue bastante tremendo”.
Gracias al cuidado de los profesionales sanitarios y también a su fortaleza consiguió salir. Lo primero que quería es tocar la guitarra con su hijo: “Me fui pensando muchas cosas por ejemplo las cosas que me gustaría haber hecho y no pude, todo pasó muy rápido por mi cabeza y una de ellas es que como somos muy aficionados a la guitarra tanto mi mujer como mi hijo, pues una de las cosas que me hubiera gustado es tocar con ellos, hacer un grupo, haber hecho cosas, no sé”.
Carlos Orellana ha podido salir, ha creado un grupo con su hijo y mañana tiene su segundo concierto, eso sí, en una fiesta privada y con todas las medidas de seguridad. Nos recuerda lo evidente, que no nos tenemos que relajar.
Mientras, más pueblos, más ciudades se suman al mapa de localidades que tienen que aislarse o que optan por el autoconfinamiento. Las cerca de 25 mil personas que viven en Jumilla, Murcia, están pasando su primer día de confinamiento perimetral. Además de las limitaciones de movimiento, se ha decidido que los escolares no vuelvan a las clases este lunes tal y como estaba previsto. Golpe duro sobre todo para los negocios de la zona.



