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"¿Puede alguien permanecer 15 años muerto y que nadie se haya percatado?"

 

Iván Alonso
@Ivan_al1

Redactor de Informativos

Tiempo de lectura: 4Actualizado11:58

Este último sábado de octubre vamos a disfrutar de buen tiempo, también vamos a disfrutar, nótese la ironía, de la campaña electoral que comienza en unos días. De hecho, es que parece que llevamos de campaña meses y meses. Ha estado un poco parada estas semanas por la situación en Cataluña, pero ya está la maquinaria a toda mecha.

Pasado ya el acto propagandístico de la exhumación de los restos de Franco, organizado por el Gobierno como acto central de esta precampaña, ahora los partidos políticos se afanan en movilizar a un electorado que amenaza con una masiva abstención. Y que a ver cómo digiere lo que está pasando en Cataluña. Donde, por cierto, este fin de semana, va a ser de reivindicación de ambas partes, tanto independentistas hoy, como constitucionalistas mañana, van a salir a las calles de Barcelona en distintas manifestaciones. A Pedro Sánchez no le interesa que la situación allí se parezca en los próximos días a lo ocurrido la semana pasada. Y es que justo hace 7 días la batalla campal por el centro de Barcelona fue tan terrible que todos aún la tenemos en nuestras retinas.

Supongo que, para los dirigentes independentistas, lo que tuvo lugar en las calles de la Ciudad Condal hace una semana entró dentro de lo que ellos llaman el carácter "pacífico" que riega "toda" la acción del independentismo. Porque eso es lo que afirma el manifiesto que firmaron ayer en la Casa Llotja de Mar, en Barcelona, 12 organizaciones independentistas de toda España. Entre ellos claro, Junts Per Cat, Esquerra, o la CUP, pero también otras como Bildu (con el dirigente abertzale Arnaldo Otegi como protagonista, algo que dice todo de este acto), el BNG o Més per Mallorca y Més per Menorca. Estos tres últimos, por cierto, socios del PSOE en Baleares, donde Més forma parte del Gobierno, con dos consejerías, y en las diputaciones coruñesa y pontevedresa o las ciudades de A Coruña y Santiago de Compostela, en el caso de los nacionalistas gallegos.

El documento, que pide la autodeterminación y ese derecho a decidir que, por cierto, los jueces del caso del procés ya han dicho que no existe, exige "la libertad de los presos políticos y el retorno de los exiliados" y reafirma, dice, el carácter "pacífico" (esto lo dicen en serio) de "toda" la acción del independentismo. 

Un manifiesto soberanista al que, y esto da muestra del panfleto que es, el PNV ni ha querido unirse, que esgrime una cuestión de contenido y otra de contexto para desmarcarse. Los nacionalistas vascos consideran que el paso que han dado los otros partidos no es ni oportuno ni constructivo.

Mientras el presidente de la Generalitat sigue a lo suyo, firmando manifiestos y sin condenar la violencia o a censurar a los radicales violentos, seguimos conociendo datos o informaciones que preocupan cada vez más relacionados con esos disturbios, que por cierto, la Policía se teme vuelvan a sucederse hoy mismo o mañana. Por lo que ha podido saber COPE de fuentes de la investigación esos independentistas radicales que participaron en los disturbios de la semana pasada (los conocidos como ERT y separados de los llamados CDR o de Tsunamic Democratic), estos grupos violentos y organizados, podrían estar incurriendo en un delito de terrorismo que se les podría imputar a los ya detenidos o a los que serán detenidos en los próximos días.  Porque esas algaradas, esos disturbios, fueron organizados y se habría utilizado la violencia organizada con la idea de subvertir el orden constitucional. Con acciones propias de la kale borroka vasca. Algo que, por cierto, no va a quedar sin sanciones, porque como asegura el diario ABC hoy en los próximos meses los Mossos, Policía y Guardia Civil van a llevar a cabo decenas de detenciones y va a haber multas a cientos de radicales de hasta 600 euros. Y si son menores de edad, esta la van a tener que asumir sus padres, a los que no creo que les haga mucha gracia enterarse de que sus hijos están metidos en algo así.

Y más ejemplos de lo pacífico, según Torra y compañía, que es todo lo que rodea al independentismo, las universidades. Estas se han convertido en el escenario de un bullying ideológico claro contra aquellos que no están de acuerdo con el independentismo. Con el Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes, cercano a las CUP, como principal agitador, los campus de las universidades públicas catalanas viven en un estado, por así llamarlo, excepcionalidad desde el lunes 14. La tónica habitual de las últimas semanas en las aulas catalanas son las huelgas forzadas o piquetes que impiden entrar a los estudiantes que quieren ir a clase es, sobre todo en las barcelonesas. Algo que ha llegado hasta un punto inevitable, en el que algunos alumnos, finalmente, se han cansado de todo esto.

Como, por ejemplo, Julia que contaba aquí en COPE que, cansados de no poder asistir a clase decidió esta semana, junto a un grupo de compañeros, acabar con ese bloqueo al que los independentistas les habían sometido desafiando a un piquete de CDRs que les impedía acceder a las aulas. Eso sí, por supuesto, de forma pacífica.

Luchando con esos intentos de boicot y la situación que viven aquellos que quieren mantener el día a día en las clases. Y a los que no les dejan estudiantes radicales o, incluso, desde la propia universidad, con profesores independentistas llevando la bandera de ese boicot.

Y una de esas historias que nadie queremos contar y que cada vez que lo hacemos te siguen sorprendiendo. ¿Puede alguien permanecer 15 años muerto y que nadie se haya percatado y, sobre todo, que nadie haya preguntado por ti en ese tiempo? Pues ha pasado. La noticia que conocíamos este viernes: el cadáver de una mujer es encontrado en su casa en Madrid y todo apunta a que la anciana, de 78 años, murió en casa sola por motivos naturales.

Lo macabro del caso es que las autoridades se han encontrado su cuerpo, momificado, solo porque una vecina y sus familiares la echaron en falta. 15 años después de ni haber preguntado por ella y sin saber nada de esta mujer.

Este problema, el de la soledad nos sigue llamando a la puerta y aún no sabemos ponerle freno. No lo han podido hacer aún ni en Reino Unido, que crearon hace un año una secretaría de estado solamente para esta lacra. La solución es tan complicada que solamente hay que ver los datos para comprender la magnitud del problema: En España hay 4,7 millones de hogares unipersonales, dos millones de personas mayores de 65 años viven solas y casi 1 millón y medio son Mujeres. Y lo peor de todo, cientos de miles de ellos no han hablado en meses o años con nadie.

La soledad es una de las principales causas de exclusión social que afecta a todos los rangos de edad. Como dice la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales “es un fenómeno generalizado y sus consecuencias son también muy diversas”. Algo que nos tiene que hacer recapacitar y pensar en cómo acotar este problema".