La recarga eléctrica, una de las principales alternativas para reducir las emisiones de la movilidad
Resolvemos de la mano de Repsol las dudas de los usuarios

La recarga eléctrica, una de las principales alternativas para reducir las emisiones de la movilidad
Madrid - Publicado el - Actualizado
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La recarga eléctrica es, junto a los combustibles renovables y el hidrógeno, una de las principales alternativas para reducir las emisiones de la movilidad. Sin embargo, aún existen algunas interrogantes para el usuario del coche eléctrico: ¿qué autonomía tendrán las baterías?, ¿dónde podremos cargar el coche? ¿cómo y cuánto tardaremos en hacer la recarga? Para tratar de aclarar algunas de estas dudas tenemos aquí hoy a Carlos Bermúdez García. Gerente de Desarrollo de Negocio de Movilidad Eléctrica de Repsol.
- Carlos, a día de hoy, ¿cuál es la autonomía media de un coche eléctrico en España?
R: Actualmente, los fabricantes están ofreciendo baterías con una autonomía de entre 200 y 350 kilómetros. Solo en la gama premium, con precios poco asequibles para el bolsillo medio, encontramos hasta 600 km de autonomía. La falta de autonomía limita los desplazamientos a distancias cortas o medias, lo que hace que, ahora mismo, el coche eléctrico sea una solución solo para ámbitos urbanos.
- ¿Qué está haciendo el sector para aumentar la autonomía de los vehículos eléctricos?
R: La industria automovilística está trabajando en incrementar la densidad energética de las baterías, en el mismo espacio y con el mismo tamaño de las actuales. Esto permitirá incrementar poco a poco la autonomía de los vehículos eléctricos.
- El Gobierno quiere que haya 100.000 puntos de recarga públicos y privados en 2023. ¿Dónde deben colocarse los puntos públicos para que sean realmente útiles para los conductores?
R: Ampliar la red de puntos de recarga solo tiene sentido si lo hacemos con un despliegue inteligente, con criterios de capilaridad y colocando al usuario en el centro. La clave es ubicar los puntos de recarga en emplazamientos estratégicos, que respondan a las necesidades y costumbres de los usuarios: estaciones de servicio, vía pública, comerciales, aparcamientos públicos, zonas de ocio, restaurantes…
- Los lugares que mencionas son alternativas para movernos en entornos urbanos, pero ¿qué ocurre cuando el conductor necesita hacer desplazamientos largos por carretera?
R: En carretera, la prioridad debe ser instalar los puntos de recarga en los grandes corredores de transporte, en zonas donde el usuario esté acostumbrado a parar a repostar su vehículo de combustible tradicional, como las estaciones de servicio. Para finales de 2022, Repsol se ha comprometido a contar en las principales rutas del territorio nacional con puntos de recarga rápida o ultrarrápida con una distancia máxima entre punto y punto de 50 kilómetros.
- Una vez que hemos encontrado un punto de recarga, ¿cuánto tiempo podemos tardar hoy en “llenar” la batería de nuestro coche eléctrico?
R: La movilidad eléctrica tiene hoy el reto de reducir los tiempos de recarga para parecerse a los repostajes de los combustibles tradicionales. En la actualidad existen diferentes tiempos de carga: entre 1 y 6 horas para la modalidad normal, unas 3 horas para semi rápida y entre 20 y 30 minutos en modo rápido.
- Si decido poner un punto de recarga en mi garaje, ¿qué tipo de recarga resulta más adecuada?
R: El tipo de recarga depende de la cantidad de energía que pueda almacenar nuestra batería y del tipo de coche que tenemos, porque no todos admiten la misma potencia. Lo lógico es instalar puntos de carga lenta en el hogar, donde el coche va a recargar toda la noche, y puntos de carga rápida o ultra rápida en una estación de servicio o la vía pública, para poder seguir viaje con la mayor rapidez posible. Lo importantes es que la tecnología se adapte a las necesidades de cada conductor, de forma que este tenga a su disposición el tipo de recarga que necesita en cada momento.
- ¿Se están desarrollando tecnologías alternativas para acortar los tiempos de recarga?
R: Hoy ya existen algunos puntos de carga ultra rápida, que cargan el coche en 5-10 minutos, siempre que nuestro coche admita esa potencia de recarga. Una opción todavía en desarrollo, pero con visos de ser una posibilidad real, es el intercambio de baterías en los vehículos eléctricos. Consiste en retirar la pila agotada en una estación de intercambio y colocar una totalmente cargada en cuestión de minutos.
- ¿A qué se debe la diferencia actual de precio entre el coche eléctrico y el coche actual?
R: A día de hoy un vehículo eléctrico es más caro que un vehículo de combustibles tradicionales, básicamente por la batería, debido al coste del kilovatio-hora de almacenamiento, que representa un porcentaje muy relevante del coste total del vehículo. Es verdad que ese euro/kilovatio-hora está cayendo de forma considerable, pero a día de hoy siguen siendo más caros que los motores de combustión interna.
- Para desplegar con rapidez la nueva red de recarga resulta clave la colaboración de la Administración. ¿Están siendo ágiles ayuntamientos y comunidades para tramitar permisos?
R: Cada comunidad autónoma o ayuntamiento tiene unos criterios muy diversos a la hora de autorizar la instalación de la infraestructura de recarga, criterios que muchas veces lastran ese proceso de tramitación, lo demoran, incluso hay veces que lo hacen inviable. La solución sería crear una ventanilla única de declaración responsable, como se ha hecho en Alemania, lo que nos permitiría simplificar bastante el proceso de tramitación.



