EN 'LA LINTERNA'

Bustos: “No se dan las condiciones mínimas para un acercamiento de presos etarras”

Jorge Bustos trae a 'La Linterna' el 'Bueno, el feo y el malo' de la semana: Consuelo Ordóñez, Romy Arce y Quim Torra

Jorge Bustos en los estudios de COPE

COPE.es

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 22:16

España es mucho más que Madrid y Cataluña, y sin embargo ambas comunidades continúan acaparando la controversia política. La semana comenzó con el nombramiento de Ángel Garrido como sucesor limpio de Cristina Cifuentes y ha terminado con la designación de una tal Quim Torra como sucesor igual de sucio de Carles Puigdemont. Ambos nombramientos se han hecho a dedo, pero el primero desde la ley y la moderación y el segundo fuera de la Constitución y dentro del radicalismo supremacista. Pero antes de hablar de Torra, el títere de Puchi sin derecho a despacho, vamos a hablar de otra lucha opuesta a la de la causa separatista: la que mantienen las víctimas de ETA por su memoria, su dignidad, y su justicia, que es la de todos los españoles de bien.

"Torra, el títere de Puchi sin derecho a despacho"

La Buena: Consuelo Ordóñez

Ella encabezó junto a Ana Iribar y Daniel Portero la comitiva de víctimas de ETA que acudió a Moncloa para hacerle saber al presidente Rajoy que, por mucho que presione el PNV, no se dan ni de lejos las condiciones mínimas para abrirse a negociar un acercamiento de los presos etarras a las cárceles vascas y navarras. Andan desconfiadas pese a la promesa de Rajoy y de Zoido de que no hay ni habrá otra cosa que la estricta aplicación de la ley. Recordaron al presidente los 379 crímenes de ETA sin resolver con cuyo esclarecimiento se niegan a colaborar los etarras. Y advirtieron de que ellas no pueden ser nunca moneda de cambio en un pacto de presupuestos, extremo en el que todos estamos de acuerdo. También Rajoy. Es verdad que don Mariano ha incumplido otras promesas, pero sinceramente yo no creo que se atreva a incumplir esta. Por si acaso, tenemos a voces irreductibles como la de Consuelo Ordóñez, hermana de Gregorio, que vigilarán que la historia del fin de ETA se ajuste a la narrativa de una derrota y no a la de un infame pasteleo.
 

La Fea: Romy Arce

Esta es otra mujer empecinada, pero en su caso se obstina en no dimitir, que es lo que debería haber hecho por motivos que se van acumulando como la propia suciedad sobre las calles de Madrid. Arce es esa militante anticapi que fue imputada por injurias y calumnias contra la Policía y que se reafirmó en ellas ante el juez. Arce es la fina oradora que suelta en los plenos cosas como “Los del PP sois una puta mafia”. Y Arce es la concejal responsable de usar el dinero de todos los madrileños para cebar la red clientelar de sus colegas de activismo: en El Mundo hemos publicado esta semana que adjudicó dos contratos por valor de casi 100.000 euros a la asociación de una amiga suya de candidatura. ¿Sabes cuántas cremas de las de Cifuentes se puede una comprar con 100.000 pavos, Juan Pablo? Pero claro, estamos hablando del partido de la Gente, y nada más natural que decidir a dedo que el dinero de la Gente vaya a parar a los bolsillos del partido de la Gente. Quién fuera Gente.
 

El Malo: Quim Torra

Y aquí debo reconocer mi fracaso como futurólogo. Yo pensaba que los separatistas estaban cansados de pedalear en la rueda de hámster del 155, que tenían ganas de acceder de una vez al manejo propio del presupuesto, de colocar a los amigos como se ha hecho toda la vida y de recuperar la autonomía tan querida desde tiempos de Wilfredo el Velloso. Pero uno piensa así porque emplea categorías racionales, y Puigdemont es alguien que está a mil jodidas millas de la racionalidad. El caudillo de Berlín, ante el que se arrodillan Esquerra, la antigua Convergencia y la misma CUP, sabe que lo único que le salva de caer en la irrelevancia es la perpetuación del desafío al Estado. Necesita la inestabilidad como Kim Jong-un los ensayos con cohetes. Y visto así es como se entiende que haya elegido a un fanático racista, un aldeano mental elegido por ser aún más pueblerino que su jefe para que no tenga la tentación de cortar con él y ponerse a gobernar acatando la Constitución. Mañana será investido y el 155 caerá. Necesitaremos un milagro para que no haya que pedir su restablecimiento urgente el mismo lunes.

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