

Expósito: "Los socialistas intentan salvar al soldado Illa, con una ley que favorece al independentismo"
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Hace un par de días fue el 'Día de la Marmota'. Ya sabes, la costumbre llevada al cine por Bill Murray cuando todos los días de su vida son iguales. Como si la vida no avanzara. Bueno pues este periodo de nuestras vidas se parece mucho al día de la marmota.
A vueltas con las vacunas dosis a dosis; contando muertos uno a uno, a miles; con un politiqueo insoportable y hasta cutre: Bárcenas, Pablo e Irene; las mentiras y los socios del Gobierno. Y el asalto a la Justicia, y la ley Celaá y datos económicos cada vez más desesperados. Lo dicho, el 'Día de la Marmota'.
Así que puestos a tratar asuntos cansinos, me detengo un par de minutos en las elecciones catalanas. Otra vez unas elecciones autonómicas en Cataluña y van tropecientas en los últimos años. Resulta imposible recordar cuántas y cuándo fueron anticipadas o tocaban a los cuatro años. Como resulta imposible recordar por qué echaron a uno, quién impuso al otro, cuándo se escapó aquel o donde está el último.
Si a ese disparate se une que, en efecto, el resto de España ha ido saliendo de Cataluña terminas en otra cita electoral dentro de 10 días. Una cita tan surrealista que nadie sabe cómo va a acabar, ni siquiera cómo se va a desarrollar.
Todo pinta que la abstención va a ser brutal lo que, inexorablemente, contamina el resultado. Porque será todo lo legal que quieras, pero no es igual de representativo un 40 por ciento de votos emitidos sobre el censo que un 70 por ciento.
En este sentido, ¿quién está más movilizado para ir a votar a pesar de todo? Yo creo, claramente, que el votante independentista. La maniobra del tercer grado para los políticos presos del procés ha sido fundamental. Y la están aprovechando en cada instante de la campaña.
Mientras tanto, los socialistas intentan salvar al soldado Illa, y el centro derecha español se saca los ojos. Y todo ello con una ley electoral que favorece a lo que denominan "la Cataluña interior" o sea al independentismo. ¿Pero por qué, a pesar del 'peñazo', lo que pase en Cataluña es tan importante? ¿Dejando a un lado la monserga permanente de los 'indepes'?
Pues porque nos guste o no, porque no nos gusta, Cataluña marca la política española. Porque ni el PP ni el PSOE han tenido la grandeza o la inteligencia de pactar el gran problema. Porque desde siempre, Felipe, Aznar, Zapatero, Rajoy y Sánchez ni te cuento, se echaron en manos de lo que eran nacionalistas y ahora son independentistas. Y van a peor.
Competencias, dinero a espuertas, transferencias, cesiones y más cesiones: prisiones, educación, seguridad, etc. Pasito a pasito en un proceso inexorable perfectamente diseñado hace muchos años por Pujol. Un proceso que aunque vieron todos y ven todos nadie es capaz de detener. Y aparte el miedo al covid, los trajes de protección para la última hora, esa última hora para los enfermos o sospechosos, ¡qué espectáculo!
Y, eso sí, con 5.000 empresas que han salido pitando para no volver. Pero que no les importa. Lo suyo es el procés y esperar hasta que el plan de la Educación, que es la clave, haga que les den los números dentro de dos o tres legislaturas. Cuando se hayan muerto los charnegos y voten los alumnos actuales. Entonces sumarán los 'paisos', mira si no cómo van Baleares o Valencia.
¿Y después de estas elecciones... qué? Ante el panorama no hay quien selle una quiniela segura, y menos aún teniendo en cuenta la abstención, pero yo creo que a poco que den los números. Se repite una especie de pacto de investidura de Sánchez. Esquerra con un pragmatismo evidente con el procés en marcha; con los socialistas convencidos de que pueden seguir engañando a todo el mundo y con Podemos que se agarra al poder como sea como buenos chavistas. Mi apuesta: Esquerra, PSC y Podemos. Insisto, a poco que den los números.
Y MI POSDATA: Te estamos contando lo de la niñera de Pablo e Irene; lo de la diputada de Podemos reivindicando Al-Ándalus contra la Monarquía hispánica, escucha esto que me adelanta Carlos Urquijo.
El alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran (PNV), y su concejal de Cultura, Estíbaliz Canto, (socialista) han despedido a los tres Reyes Magos de Vitoria por no saber euskera. Los tres vitorianos que representan desde hace 50 años a Melchor, Gaspar y Baltasar nunca habían tenido problemas en sus apariciones en las que, como asegura el rey Melchor, también hacían breves intervenciones en euskera.
La última sandez: Despedidos los Reyes Magos de Vitoria de los últimos 50 años, porque no son completamente euskaldunes. Se confirma. No damos abasto a soportar idioteces.



