

Ángel Expósito: "Se confirma que Pedro Sánchez es capaz de engañar a todo el mundo a la vez"
- 4 min lectura
El día tiene (por ahora) los mismos focos de la actualidad de estos últimos días. La reforma laboral... que no es más que otra excusa para corroborar que Pedro Sánchez es capaz de engañar a todo el mundo; la cumbre del clima en Glasgow, los precios, la inflación... y los ecos alrededor del asesinato del pequeño Alex en Lardero (La Rioja) la pasada semana.
En nuestro Tema del Día abordaremos, dentro de una hora, toda la polémica en torno a la legislación penitenciaria y a este tipo de criminales. Así que me quedo con lo primero. Reforma laboral. Reunión hoy en la cumbre entre Pedro Sánchez, Yolanda Díaz, Nadia Calviño y tres ministerios más. Más que una reunión entre colegas del consejo de ministros parecía la Conferencia de Yalta. Lo último, vete tú a saber cuál es la verdad, es que Sánchez y Calviño emplean la palabra derogar, lo que hasta ahora no se habían atrevido.
Varias claves:
Uno. Se confirma que Pedro Sánchez es capaz de engañar a todo el mundo a la vez. Ahora toca "mira la bolita, toma la bolita, donde está la bolita". Ahora toca jugársela a Podemos, a Batasuna, a la CEOE, a los sindicatos y a la Unión Europea. Y aquí está el problema.
Dos. En Bruselas está el problema de esta partida de trileros. Porque si la Unión Europea se percata del timo (y es solo cuestión de tiempo), entonces nos cortan el grifo de las ayudas europeas claves para la recuperación. ¿Derogar? ¿Seguro? ¿Dónde está la trampa?
Tres. Esa es otra, ver cómo reparte el Gabinete de Su Persona ese dinero. Pero ya cruzaremos ese puente cuando toque. Porque visto lo visto; previendo el pastizal que en teoría va a venir y sabiendo las encuestas y el calendario electoral, ¿tú te fías de cómo este Gobierno va a repartir todo ese pastizal de miles de millones de euros?. Y es que hablamos de diez mil millones o setenta mil millones de euros como si supiéramos lo que suponen.
Cuatro. Sobre la reforma laboral en sí. Lo que Adriana Lastra en aquella reunión con Batasuna ya nos vendió como una derogación (que sabrá Adriana Lastra, por cierto). Antes de ayer fueron algunas cosillas que se hicieron mal según dijo el propio Pedro Sánchez. Escucha a ambos enlazados porque no tienen desperdicio. Adriana Lastra, hace tres años. Hace tres años y seguimos reunidas, compañeras y compañeros.
Pedro Sánchez antes de ayer en Roma. O sea que pasamos de derogar a reconstruir y otra vez, derogar. ¿Será por verbos y por eufemismos?
Yolanda Díaz, rival de Sánchez pasado mañana, hace un ratito. Lo último, de hoy, es que sí. Que se deroga pero si se hace de la mano de los empresarios. Cabe recordar que por ahí están pendientes los fondos europeos para esos mismos empresarios. Yo propongo que algún genio entre los miles de asesores que tiene este Gobierno recupere la tesis fake de Pedro Sánchez y estudie ahí qué se hizo mal en la Reforma de Rajoy y nos ilumine a todos.
Cinco. ¿Cuál es el problema de fondo? Pues que se acercan las próximas elecciones generales y aunque dos años parezca mucho tiempo... en verdad no es tanto para un Gobierno de coalición imposible.
Seis. Digamos que Su Sanchidad tiene que demostrar a Bruselas con que es socialdemócrata y Yolanda Díaz tiene que demostrar a su votancia que es más radical que Pablo Iglesias.
Siete. A todo esto hay que sumar algún que otro invitado de excepción a la chupipandi: por un lado Nadia Calviño a quien cada día que pasa se la está poniendo más cara de Pedro Solbes y...
Ocho. Por la otra parte, los socios parlamentarios (Batasuna y Esquerra Republicana) que tienen a Sánchez cogido por salva sea la parte pero que (ya lo dijo Otegui) saben que deben aguantarle como sea dos años más para que no llegue el PP.
Nueve. Y así está el patio. Los autónomos les dan lo mismo y los subsidios que se paguen como si no importara la deuda y el déficit. Todo sea por presentarse como el gran conseguidor. ¿Te acuerdas de los Ere? Pues igual pero a lo bestia.
Y diez. Los sindicatos. ¡Ay! los sindicatos. Calladitos como puertas. A ver si les aumentan la financiación, a ver si recuperan influencia vía convenios de empresa y, eso sí, calladitos como muertos ante los precios de la energía, la inflación y el paro. Y todo ello, por supuesto, sin devolver un duro ni un euro de todo lo que se fumaron, viajaron, de los chalets, las juergas, de todo lo que se forraron. Los sindicatos, a ver si con esto de la reforma "de las cosas malas" de la reforma laboral pillan algo.
Ah, y mi posdata: ¿qué te apuestas a que Sánchez y Yolanda Díaz han pactado incluir el verbo "derogar" en la partida de trileros? Así ella queda como ganadora del pulso; Su Sanchidad queda como el revolucionario que no es y a Bruselas, mientras tanto "mira la bolita, dónde está la bolita?".



