"Si Maradona llegó a jugar un partido contra la droga, pues tampoco le vamos a impedir al PSOE que haga esto del odiómetro"
El filósofo Diego Garrocho analiza en 'La Linterna' la nueva herramienta del Ejecutivo para medir el odio en redes, una iniciativa que califica de 'simulación moral'
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Como cada jueves en el programa La Linterna de COPE, el filósofo Diego Garrocho ha analizado la actualidad en la sección Filosofía de Bolsillo junto a Ángel Expósito. Esta semana, el tema central ha sido el foro contra el odio organizado por el Gobierno y la presentación de su nueva herramienta, una especie de 'odiómetro' para medir la crispación en internet, una agenda que, según Garrocho, "en gran medida, la marca Moncloa".
La virtud de "odiar como es debido"
'Hodio', la nueva herramienta del Gobierno
Frente a la iniciativa del Ejecutivo, Garrocho ha recordado una reflexión de Aristóteles, quien "decía algo bastante sensato: que la virtud consiste en amar, en gozar y en odiar como es debido". Para el filósofo, existen realidades como "la mentira, el cinismo o el embuste" que no solo se pueden repudiar, sino que "casi creo que es una obligación odiarlas un poco".
El análisis ha puesto el foco en la paradoja que supone que sea Pedro Sánchez quien lidere esta iniciativa, el mismo presidente "que habló de levantar un muro contra media España". Garrocho ha señalado la ironía de que Sánchez se presente como "el gran defensor de la concordia" mientras, en su opinión, se celebran los lapsus de sus rivales "como si estuviéramos en el patio del colegio".
Como ejemplo de las contradicciones del Ejecutivo, se ha recordado la intervención del ministro de Transportes, Óscar Puente, sobre la presidenta de la Comunidad de Madrid. Puente afirmó que acusar al presidente de animar a la guerra "es un disparate, en fin, que no se compadece con un estado mental mínimamente normal".
No se compadece con un estado mental mínimamente normal"
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible y secretario provincial del PSOE de Valladolid, Óscar Puente
Una "simulación moral permanente"
Para Garrocho, esta iniciativa se suma a una lista de "ocurrencias" del Gobierno para distraer a la opinión pública, como "el radar COVID, el pasaporte o de aquella app que medía las tareas domésticas". A su juicio, existe el riesgo de que la "medalla de oro" del odio "la acabe ganando algún político socialista", en una crítica a la posibilidad de que la herramienta pueda ser usada de forma partidista.
El filósofo ha descrito la situación como una "simulación moral permanente", un "pequeño teatro en el que las grandes palabras odio, convivencia, concordia, se utilizan muchas veces como un decorado". Además, ha calificado de "inquietante" que el poder político "se está arrogando la capacidad de medir, monitorear y vigilar los discursos", mostrando su desconfianza en que figuras como "Óscar López o Patxi López se erijan en árbitros de la conversación pública".
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
Finalmente, Diego Garrocho ha concluido su análisis con una irónica comparación que resume su escepticismo sobre la iniciativa. "Si Maradona llegó a jugar un partido contra la droga, pues tampoco le vamos a impedir al PSOE que haga esto del odiómetro", sentenció.
Si Maradona llegó a jugar un partido contra la droga, tampoco le vamos a impedir al PSOE que haga esto del odiómetro"
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