Maite Oteiza, pediatra: "En las consultas nos encontramos rondando un 50 por ciento de niños con sobrepeso y a un 25 con obesidad franca, el niño sano ya no lo es"
El programa 'El viaje de Mangles' del servicio vasco de salud combate con éxito la obesidad infantil, un problema que ya afecta a uno de cada tres menores en Euskadi
Publicado el - Actualizado
3 min lectura
La obesidad infantil no es una amenaza de futuro, sino una absoluta realidad presente. En el programa 'La Linterna', Ángel Expósito ha analizado un dato demoledor que enciende todas las alarmas: según el último estudio de UNICEF, por primera vez en el mundo hay más niños con obesidad que con bajo peso. Un ejemplo claro de esta situación se vive en el País Vasco, donde la obesidad ya afecta a uno de cada tres menores de entre 7 y 14 años.
Frente a los mensajes repetitivos de las consultas médicas, que han ofrecido resultados limitados, una nueva fórmula ha comenzado a marcar la diferencia. Se trata de 'El viaje de Mangles', un innovador programa que el servicio vasco de salud aplica desde 2021. Esta iniciativa cambia el enfoque tradicional, dejando atrás los sermones para apostar por una mayor implicación del paciente y su familia a través de herramientas como un videojuego y consultas pediátricas. Los resultados, de momento, son muy positivos: dos de cada tres niños han mejorado su estado de salud en solo un año.
La visión desde la consulta
Maite Oteiza Aulazo, pediatra y especialista en nutrición infantil, conoce bien esta realidad desde su consulta diaria. En 'La Linterna' ha expuesto la crudeza de las cifras: "En las consultas nos encontramos rondando un 50 por ciento de niños con sobrepeso y a un 25 con obesidad franca, el niño sano ya no lo es". La doctora define la obesidad como "la enfermedad del primer mundo".
En las consultas nos encontramos rondando un 50 por ciento de niños con sobrepeso y a un 25 con obesidad franca"
Niño obeso y con sobrepeso sentado en la cama
'El viaje de Mangles' se aleja de los tratamientos convencionales. El programa combina consultas presenciales con un juego digital de salud donde los niños aprenden jugando a comer mejor, a moverse más y a cuidar su bienestar emocional. Según Oteiza, este enfoque es fundamental, ya que "ni a los niños ni a los adultos funciona el sistema de dieta, hay que cambiar el estilo de vida". La clave, añade, es que un juego "puede ser una manera de introducirlo en su vida, no como un castigo, no como una limitación, sino como modo de vida". Este cambio de hábitos es más efectivo que las prohibiciones.
Resultados y el reto familiar
Los resultados respaldan la metodología. En solo un año, el 20 por ciento de los menores con obesidad que participan en el programa logran pasar a una condición de sobrepeso, un paso crucial en su salud. Sin embargo, estos avances no dependen únicamente del seguimiento médico o de alternativas farmacológicas para adelgazar, sino del compromiso familiar y del cambio de rutinas en casa. Es en este punto donde los pediatras sitúan el verdadero desafío.
Un hombre con sobrepeso comiendo
Para la doctora Oteiza, el problema de fondo es "la falta de tiempo y de entrega". La pediatra es contundente al respecto: "Hay que asumir que los hijos cuestan tiempo. Tú no puedes llevar la misma vida cuando tienes hijos y cuando no tienes hijos". Además, insiste en el rol insustituible de los padres: "Mientras deleguemos la nutrición, la atención emocional, la educación, incluso el aprendizaje en otras personas, me da igual que sean nutricionistas, psicólogos o educadores, como padres lo estamos haciendo mal".
Mientras deleguemos la nutrición, la atención emocional, la educación [...] como padres lo estamos haciendo mal"
El carácter innovador de 'El viaje de Mangles' ha sido reconocido recientemente con el premio Estrategia NAOS, que visibiliza programas que contribuyen a la prevención de la obesidad. Para el primer semestre de 2026, ya se prepara una segunda fase del proyecto, una etapa clave para evitar que los avances se pierdan con el tiempo y consolidar un estilo de vida saludable. Se trata de un enfoque integral donde el ejercicio físico se introduce de forma segura y los hábitos se trabajan en conjunto.
Más allá de los premios, el mensaje es claro: la obesidad infantil no se combate solo en la consulta, sino en casa, en la escuela y en el día a día. La experiencia en el País Vasco demuestra que cuando se ofrecen herramientas adaptadas al lenguaje de los niños, los cambios son posibles.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.