Irene Pozo: "Llega el frío, pero la caridad no cierra, mucho menos en la Iglesia"
La directora de 'La Linterna de la Iglesia' reflexiona sobre el Día Europeo de las Personas sin hogar

Irene Pozo: "Llega el frío, pero la caridad no cierra, mucho menos en la Iglesia"
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Vaya días de frío que tenemos ya encima… Tras las imágenes que vemos en la tele de las primeras nieves que caen y que nos parece que dejan bonitos paisajes, se esconde otra realidad a la que no terminamos de mirar de frente.
Una vez más necesitamos días en el calendario que nos recuerden que hay personas que carecen de recursos y de un lugar digno donde vivir.
Me refiero al Día Europeo de las Personas sin hogar que tuvo lugar esta semana justo cuando el invierno empezaba a asomar precipitadamente.
Se estima que cerca de 40 mil personas viven sin hogar en España, de ellas un tercio estarían en situación de calle. Muchas de ellas por problemas con las drogas, el alcohol, la prostitución, problemas de salud mental, familiares, económicos… o simplemente personas que no han tenido oportunidades en su vida.
¡Cuántas familias, con menores, tienen problemas para pagar el recibo de la luz! ¡Cuántas personas sin calefacción o agua caliente! Y es algo que nos puede pasar a cualquiera….
El último avance del Informe de la Fundación Foessa que impulsa Cáritas Española, señalaba que son 11 millones de personas las que viven en exclusión social, 6 millones de forma severa…
Llega el frío y con él -gracias a Dios- son muchas las organizaciones de fuera y dentro de la Iglesia que tienden una mano. Muchas de ellas a través de personas voluntarias que sacan un poquito de su tiempo para acompañar a estas personas. La caridad no cierra, mucho menos en la Iglesia. Es uno de los desafíos que tenemos los cristianos. La labor de estos voluntarios que patean cada noche las calles, que acogen en sus casas o atienden centros de acogida, que acompañan y escuchan, nos lanza una pregunta directa: yo, ¿qué puedo hacer?
No pasemos de largo, abramos los ojos ante la indiferencia, quizá haya que fijarse en quien tenemos al lado porque muchas veces son personas que tenemos más cerca de lo que pensamos.



